Las coloridas lanas de Tricots Brancal (Lisboa)

Tricots Brancal, conocida como Casa Justo, es una empresa familiar originaria de Covilha, en el corazón de la Sierra de Estrela dedicada a la manufactura y elaboración de sus propia lanas, que va desde la hilatura, el lavado y peinado de la lana.

Para su venta, cuenta con unas 23 tiendas repartidas por todo el país, como Porto, Aveiro, Braga, Guimarães o Coimbra, entre otras. En Lisboa tiene tres tiendas (Baixa, Areeiro, Campo de Ourique).

En Tricots Brancal tienen lana gorda para los proyectos más rápidos como gorros de invierno

Su filosofía de empresa les hace estar al tanto de las últimas tendencias en el mercado: Colores berenjena, caldero, azul petróleo..

Orígenes

En sus orígenes la economía de Covilhã se centraba en los recursos naturales de la montaña. De la mano de la comunidad judía asentada en la Edad Media en esta zona, Covilhã se convirtió en el principal centro de producción lanera del país. Región montañosa de la sierra de Estrela a 1.995m altitud, es famosa además por su producción de queso de oveja (Queijo da Serra) y el único lugar de Portugal donde se puede practicar deportes de invierno (Penha da Saúde).

Bajo la reforma desarrollada por el Marqués de Pombal en 1763, se creó la Real Fábrica de Paños da Covilhã que impulsó la industria de lanas y tejidos.

Lo que comenzó como una economía de subsistencia viviendo de los recursos de la montaña, paulatinamente se ha convertido en una actividad económica muy duradera. Pasó de ser un centro de producción de tejidos de lana de carácter doméstico y local, a ser la principal economía de la región, llamándose el “Manchester portugués”, como se conoce a esta ciudad-fábrica textil, que produce casi dos tercios de la lana del país vecino.

Hoy sus fábricas de tejidos y lanas son proveedoras de grandes marcas textiles mundiales como Hugo Boss, Calvin Klein y Ermenegildo Zegna entre otros.

Tricots Brancal en la Baixa Pombalina, Lisboa

En la parte baja de Lisboa próxima al río Tajo y separando Alfama del Barrio Alto, se encuentra el barrio de la Baixa Pombalina, en honor al Marqués de Pombal, quien reconstruyó su trazado siguiendo las pautas arquitectónicas racionalistas, tras el gran terremoto e posterior incendio en 1755.

Entonces y ahora constituía uno de los principales lugares de encuentro de los lisboetas. Por las concurridas y bulliciosas calles de la Baixa bajaban la emergente clase media, los banqueros y los burócratas. Por su proximidad con los muelles para el embarco y desembarco de personas y mercaderías, existían muchos comercios, bancos, Casas de Contratación (por sus colonias en ultramar), y como no animadas cafeterías y decimonónicas terrazas (La Suiza, Martinho da Arcada por ejemplo y todavía activas).

!Que tiempos aquellos! Rua dos Fanqueiros, Lisboa, 1945.
©Judah Benoliel, in archivo photographico da C.M.L.

La Baixa se compone de una retícula de calles paralelas que descienden hasta el río Tajo, y empiezan y terminan en distintas plazas como la del Comercio, Figueira y Rossio. Muchas de ellas mantienen el nombre de las actividades a las que se dedicaban: Rua Áurea, Rua Ouro, Rua da Prata, Rua dos Douradores o Rua dos Sapateiros.

Entre la Rua de Alfândega y la Plaza de Figueira se encuentra la Rua dos Fanqueiros. Aquí se asentaron comercios relacionados con los tejidos y la quincallería. Hoy esta línea de negocios se ha ampliado también a tiendas de ropa de casa, uniformes de trabajo, mercerías y tiendas de abalorios, y no solo en esta calle sino también en las transversales.

Factores como tener los precios por debajo de la media europea y ser uno de los destinos turísticos más importantes en Europa, convierten a Lisboa en una alternativa muy interesante para los grandes inversores. Ningún barrio es ajeno a la rehabilitación urbana que está viviendo en estos momentos. En la Baixa ha aumentado la restauración de edificios antiguos y degradados, para convertirlos en hoteles boutique y/o apartamentos turísticos.

Tienen lana gorda para los proyectos más rápidos y finos para prendas más elaboradas como jerséis

Tienen tanto lana gorda para los proyectos más rápidos como ovillos finos para las prendas más elaboradas ©Maria Pratas

Aunque la Rua dos Fanqueiros no tiene el fuste de la Rua Augusta, mantiene en sus alrededores tiendas con solera y sabor. Con estas obras la Baixa está recuperando el brillo de tiempos pasados.

La sucursal que Tricots Brancal abrió al público en 1962 mantiene el sabor añejo de entonces. Este comercio ha sido testigo de la historia de Lisboa durante los últimos 55 años, auténtico pulmón comercial de la ciudad.

Edificio vestido con azulejos, balcones de hierro colado, empedrado portugués utilizado en la pavimentación de las aceras con adoquines en blanco y negro. Su escaparate con bonitas prendas y lanas de colores te invitan a entrar

Edificio vestido con azulejos, balcones de hierro colado, aceras con el clásico empedrado portugués de adoquines en blanco y negro. Su escaparate con bonitas prendas y lanas de colores te invitan a entrar

En la parte superior de estos edificios se mezclan las moderneces, el «high-tech» y “el wifi” y en los bajos, comercios de trato personalizado y cercano con una estética que las desmarca del resto. Esto forma parte del paisaje urbano de Lisboa y de sus señas de identidad. Son especiales por dentro y por fuera. El Ayuntamiento, consciente de ello, tiene identificados una serie de locales emblemáticos que, en su opinión, hay que proteger.

Interior de la tienda de Tricots Brancal, con paredes de lana hasta el techo ©Cyclingshepherd

Las tiendas de Tricots Brancal

La especialidad de Brancal es el punto, teniendo a la venta una extensa gama de lanas en madejas y ovillos. Su amplia diversidad en calidades comienza por la pura lana 100%, el acrílico, el algodón 100% y una gran variedad de mezclas haciendo sus artículos únicos en el mercado luso.

Su público es muy variado, pues va desde la abuela que hace prendas para sus nietos,  al joven que hace punto por el carácter terapéutico que tiene de calmar cerebros estresados. Como además están de moda las reuniones de tejedoras, donde aparte de tejer con tus compañeras de mesa, charlas de infinidad de temas y te lo pasas bien, siempre hay alguien como tú, siguiendo con la vista su extensa y colorida pared multicolor.

 calle Tendería se lo ponen difícil a los indecisos que no sepan qué tela elegir para su cas

Suele haber un muestrario de los tipos de hilo que te pueden vender y de los colores de lana que puedes tener. Su alta variedad en torno a 60-70 tipos de hilos en todos los colores, hacen difícil tu elección.

Una vez tengas la decisión hecha, simplemente le dices a la vendedora cuánto peso u ovillos quieres. Ella te lo pesa en una báscula (sello característico de la casa) y voilà!

Dirección:

Rua dos Fanqueiros, 254 – Lisboa (Baixa) – Tel. 21 887 39 40

 

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