el ROMÁNTICO Y OCULTO CEMENTERIO DE LOS Ingleses

Hay cementerios inmensos, monumentales por su arquitectura funeraria, que requieren visitas guiadas para no perderse. Otros resultan inquietantes por las historias y leyendas que albergan, y finalmente hay otros recoletos, románticos y cargados de historia. Este es el caso del Cementerio de los Ingleses, en el Barrio lisboeta de Estrela, cerca del Acueducto das Águas Libres Se encuentra un poco oculto trás una alta tapia, a un paso de la Basílica de Estrela y frente al Parque de Estrela creado con donativos de la realeza lusa e inspirado en estilo romántico inglés.

Un Cementerio nacido de un Conflicto Religioso

En este espacio de casi dos hectáreas se viene enterrando desde su fundación en el siglo XVIII a los protestantes ingleses, ya que entonces no se permitía dar sepultura a nadie en este país que no fuera católico. ¿El motivo? A pesar de ser un país de culto libre para los cristianos desde la Guerra de Restauración en 1640, la católica Portugal consideraba a los protestantes como herejes, por lo que sus difuntos tenían prohibido el acceso a los cementerios, obligando a sus familias a arrojar los cadáveres al mar o inhumarlos en jardines o huertos privados.

exuberante_vegetacion_tranquilo_cementerio
Desbordante vegetación en este tranquilo cementerio en el Barrio de Estrela

En 1654, con la firma del Tratado de Westminster entre Portugal e Inglaterra para fortalecer las buenas relaciones surgidas del incipiente comercio marítimo, se reconoció la obligación de Portugal de crear un cementerio para enterrar a sus muertos. En Portugal existía una destacada comunidad inglesa como hombres de negocio, comerciantes y aseguradoras atraídos por el mercadeo de esclavos, azúcar, especies, oro y plata del Brasil.

Debido a la oposición de la Inquisición, el cementerio no se puso en práctica hasta principios del siglo XVIII, en el que el cónsul Poyntz en Lisboa de S. M. Británica en 1717 pudo informar finalmente a Londres de que había localizado y arrendado un espacio adecuado cerca de la ciudad «para el entierro de nuestros muertos«, al que se le llamó “Cementerio de los Ingleses”.

romantico_cementerio_ingleses_lisboa
Camino principal con tumbas entre los setos

Ubicación del Cementerio Inglés

El lugar se encontraba junto a los terrenos de un monasterio benedictino levantado por los frailes de Tibães en 1596 y, bautizado con el nombre de Monasterio de Sao Bento da Saúde (hoy Asamblea de la República de Portugal) que cubrían íntegramente toda la Rua de S. Bento hasta la Calçada de Estrela. La ubicación era excelente, distaba convenientemente del casco urbano (entonces periferia) y era una zona elevada con aire puro.

Enterramientos a la Luz de la Luna

El “Cementerio Inglés» fue el primer cementerio de Lisboa, ya que hasta entonces los católicos solían enterrar a sus muertos en catacumbas, en los patios de las «misericórdias» (instituciones benéficas) y alrededor o dentro de las iglesias, sin que la ciudad dedicara un lugar ex profeso para su descanso final.

Los ingleses debieron sufrir aún las iras de un clero un tanto cerril e impositivo: Impusieron restricciones como que las tumbas quedaran ocultas tras un tupido perímetro de cipreses, se prohibió además que ni los ritos ni ceremonias fueran visibles a los ojos de los católicos y, por supuesto que los enterramientos se hicieran de noche.

Símbolos de la masonería

Unos años más tarde, la comunidad protestante holandesa residente en Lisboa adquirió con el mismo fin las tierras contiguas al Cementerio Inglés, uniéndose ambas parcelas para dar lugar a un único cementerio, rodeado por supuesto de un alto muro que lo defendía de miradas indiscretas

Con la ampliación se levantó en 1822 la Iglesia de San Jorge, Patrón de los ingleses, para celebrar adecuadamente los servicios religiosos y una pequeña capilla mortuoria, donde suelen guardarse las cenizas de los difuntos hasta que tiene lugar la ceremonia fúnebre.

iglesia_San_Jorge_Cementerio_ingles
Iglesia de San Jorge, la primera iglesia protestante construida en Portugal, para atender las necesidades espirituales de los británicos. Su fachada es neorománicade 1889

Como los límites de ambas propiedades nunca fueron bien definidos, con el transcurso del tiempo las dos parcelas acabaron por mezclarse. Hoy día encontramos no sólo tumbas de ciudadanos británicos y holandeses, sino también de americanos, canadienses, alemanes, suecos o noruegos. Como curiosidad, la tumba más antigua del lugar perteneció a Francis Laroche, un hugonote francés (movimiento calvinista que se extendió a Francia desde Ginebra).

templo_mortuorio_cementerio_ingles
Capilla mortuoria construida a imagen y semejanza de un templo dórico tetrástil

Famosos enterrados en el Cementerio Inglés

La tumba más visitada es la de Henry Fielding, autor de la novela picaresca «Tom Jones» escrita en 1749. Fielding llegó a Lisboa destino habitual de las élites que elegían la capital lusa para practicar el «turismo de salud» por su benigno clima, sensiblemente mas cálido que el resto del continente europeo. Desgraciadamente, disfrutó poco de este «health-resort», ya que aquejado de gota y tisis murió a los dos meses después de su llegada, en 1754.

En el momento de su muerte en 1749 no se le enterró en ninguna tumba especial; sino que hubo que esperar hasta 1830, para que gracias a la comunidad británica y por suscripción popular (el famoso «crowdfunding«)  se levantara la tumba que vemos en la actualidad.

romantica_sepultura_escritor_ingles
Tumba de Henry Fielding, conocido como «el padre de la novela inglesa»

Otro protestante famoso fue Christian August, (1744-1798), Príncipe de Waldeck y Pyrmont (una de las dinastías más antiguas de Alemania) general austriaco masón muerto en servicio en el ejército portugués. Su tumba fue una donación del príncipe regente de Portugal, el futuro rey Juan VI. Los obeliscos y las pirámides sobre su tumba, son referentes masónicos y juegan un papel fundamental en las creencias esotéricas que rodean a la muerte.

tumba_masonica_cementerio_ingles
Las tumbas masónicas adoptaban símbolos de la cultura egipcia para su cultura ritual

Después del Reino Unido, la masonería de Portugal tenía la estructura más antigua de Europa, con un número destacado de logias extranjeras, que junto con las fraternidades masónicas militares gozaban de gran predicamento en el país.

El Cementerio también alberga los restos de los caídos en acto de servicio en la I y II Guerra Mundial, aventureros, espías, artistas, empresarios, gente normal y corriente, en suma … cientos de historias enterradas que forman parte de la historia de Lisboa, y hoy tras sus altos muros yacen en este romántico y escondido cementerio en lo alto de Estrela.

tumba_dramatica
Destila dramatismo…

Riqueza Botánica excepcional entre Tumbas

En Lisboa por su clima templado, existe una gran facilidad para el cultivo de plantas mediterráneas y subtropicales; lo cual propició que en la segunda mitad del siglo XIX se plantaran muchos árboles y arbustos, algunos de los cuales han llegado hasta nuestros días.

Empezando por los cipreses, un clásico del lugar, longevo, con un verdor persistente, símbolo de la inmortalidad y vinculado al duelo; árboles del amor (Cercis siliquastrum) que con el inicio del mes de abril, estallan flores rosas con forma de corazón, palmeras de las islas Canarias (Phoenix canariensis), viejos y maduros olivos (Olea europea) y sobre todo unos venerables Dragos canarios (Dracaena draco).

Por el cementerio se entrecruzan pequeños senderos con algunos bancos entre tumbas de todas las épocas y de todo tipo de personas sin ostentaciones funerarias, donde la hiedra y el musgo tienen un papel importante, y donde todo convive en perfecta armonía con una vegetación a medio camino entre lo salvaje, lo aparentemente abandonado y arbustos colocados “al azar”.

No_flores_plastico_cementerio
El Cementerio Inglés sólo admite flor cortada en su interior

No existen simetrías ni parterres, ni flores artificiales compradas en un “Todo a Cien” ya que están prohibidas, ni suntuosos panteones. No es la costumbre. El jardín se caracteriza por la ruptura con el orden, dando como resultado una naturaleza aparentemente casual. Este “estudiado descuido” está sabiamente dirigido por dos jardineros que pululan por el lugar y que lo mantienen en perfecto estado de revista.

Habilita Espacio para otras Confesiones

Durante casi tres siglos el Cementerio Inglés ha dependido de las aportaciones del Gobierno Británico. Hoy la “Iglesia Anglicana de San Jorge (Lisboa) y San Pablo (Estoril)” forma parte de la Comunión Anglicana y de la Diócesis de Europa adscrita a la Iglesia de Inglaterra. Los gastos del Cementerio Inglés como las restauraciones, la limpieza o la jardinería se cubren con los costes de los servicios funerarios y las donaciones privadas.

En general son lapidas protestantes, aunque hay excepciones; ya que ahora es posible enterrar a católicos junto a su cónyuge protestante, o de otros credos. Además en los últimos años se ha abierto la mano y se acepta que los católicos practicantes del área metropolitana de Lisboa puedan ser enterrados aquí. Para ello, deben aportar en vida una carta de recomendación de su parroquia.

lapida_monoteista_cementerio_ingles
Lápida de un seguidor de Bahá’u’lláh, líder espiritual del bahaismo

El Cementerio de los “Inglesinhos”, como se le conoce cariñosamente, es un pequeño oasis amurallado y oculto en medio de la ajetreada Lisboa, que lo convierten en un lugar tranquilo y verde, por si quieres huir de los típicos lugares turísticos y conocer sitios con historia y poco frecuentados a la vez.

Dirección

Rua de São Jorge, 6 – Lisboa

Entrada

Libre, pero se sugiere un pequeño donativo para sufragar gastos en su mantenimiento

Cómo llegar

Tranvías: 25, 28
Autobuses: 713, 720, 738, 773, 774
Metro: Rato

Horario

Lunes a Viernes: 10.30-13.00 y Domingo: 11.00-13.00

Posts relacionados

Enamorados en el Cementerio de Prazeres (Lisboa)

Modernidad y Tradición en Campo de Ourique (LIsboa)

Localización

El Modernismo también recaló en Graça

à

Cuando te creías que lo sabías todo sobre la villa de las siete colinas, descubres que Lisboa es una fuente inagotable de rincones y sorpresas. Hoy te voy a mostrar una joyita. Se trata de «Vila Berta», una calle con historia en pleno barrio de Graça

Como tantas ciudades europeas, Lisboa vivió un fuerte desarrollo industrial y comercial a principios del siglo XX. Al calor de esta transformación, se desarrollaron pequeños barrios obreros y colonias industriales, para dar cabida a los numerosos trabajadores que llegaban del campo a la ciudad. 

Singulares miradores naturales por Graça

Uno de los atractivos singulares de Lisboa son los miradores naturales de la ciudad. Subirás por escaleras que quitan la respiración, como las históricas escadinhas de la rua Damasceno Monteiro

Graça, Histórico Barrio Lisboeta

Comenzamos en el Barrio de Alfama para iniciar la subida por una inclinada pendiente hasta el Barrio de Graça, con intención de recorrer con calma un entramado de callejuelas adoquinadas, con curiosas tiendas con solera como el taller de Cerâmica São Vicente (Rua S. Vicente nº31), especializado en cerámica y azulejos, de donde seguro te llevarás algún recuerdo de vuelta a casa.

Lisboa como capital de un imperio ultramarino, tenía su principal actividad económica ligada al puerto y al comercio, por lo que Alfama, Graça y São Vicente, cercanos al Tajo (tras la marcha de la realeza del Castillo San Jorge a Terreriro do Paço), se convirtieron en barrios populosos para pescadores y trabajadores; lo que se nota en el desarrollo del barrio, y su influencia en el carácter popular, como de pueblo, de calles tortuosas y laberínticas, de la planta árabe original. 

sabanas_colgando_balcones

De Alfama a Graça, barriadas menos monumentales, pero saboreando la vida humana con sus casas bajas y humildes

El Barrio de Graça es  como un pequeño pueblo dentro de una ciudad, de atmósfera pintoresca, tradicional por sus cuatro costados y lleno de simpáticos hostales, vidilla de barrio, cafés alternativos y bohemios, tabernas familiares y pastelerías. Es un barrio que poco a poco se está nutriendo de nuevos residentes, muchos de ellos extranjeros, que le confiere un ligero «toque» multicultural.

cafes_bohemios_alternativos

Como país con cultura de café, siempre hay lugares agradables donde descansar

Si subes en el mítico tranvía 28, bájate en la Esplanada de Graça, que te deja muy cerca de » Vila Berta» esta pequeña colonia, que por su singularidad ya fue declarada en 1996 un Bien de Interés Público. 

coloridos_tranvias_escalando_Lisboa

A principios de siglo, los eléctricos posibilitaron a la pequeña y media burguesía ocupar áreas periféricas (como Graça), que tenía condiciones de habitabilidad superiores a las de la Baixa

«Vila Berta», entre la Travesía Pereira y la rúa do Sol en Graça, fue construida a principios del siglo XX por Joaquim Francisco Tojal. La idea del «hombre hecho a sí mismo» está inevitablemente unida a la figura de Tojal. Hijo de emigrantes portugueses que marcharon a Brasil, y regresó a Lisboa en su edad adulta, ya como profesional. Arquitecto y padre de cinco hijos, construyó entre 1902-1908 esta colonia, a la que dió el nombre de su única hija, Berta

colonia_industrial_lisboeta

Panorámica de Vila Berta, un microcosmos en Graça

«Vilas Operarias»: Paternalismo industrial

Tojal adquirió unos terrenos en el barrio de Graça (entonces periferia) a un precio de suelo asequible, creando una empresa de construcción civil y levantando una mini colonia con estilillo y diseño integrada en la misma propiedad, para aproximar la vivienda al lugar de trabajo. Era un modelo de área residencial novedosa para la época. Al contrario que muchas barriadas y patios obreros (en Portugal llamadas «vilas operarias»),»Vila Berta» era distinta.

Unas viviendas pasaron a ser ocupadas por familiares y amigos cercanos del entorno de Tojal, y otras por trabajadores especializados, arquitectos encargados de obra, administrativos operarios y maestros de obra (un nivel superior a las vilas operarias en sensu stricto). El propósito era fidelizar a los trabajadores en una perspectiva de largo plazo con la empresa, que permitiera una ejecución de trabajo eficiente.

Esta calle interior escondía dos hileras de casas alineadas a cada lado. Por un lado, adosados de dos alturas, con sótano y mansardas, servicios, una terraza cuadrada y un jardincillo en la parte delantera; y en el otro lado, casas más modestas de dos pisos de esquema similar, pero sin jardín. Tojal vivía al final de la calle, en una vivienda aislada, donde aún viven sus descendientes

casas_adosadas_graca

Jardín, terraza y tranquilidad

Con Toques Modernistas

El Arte Nova (Modernismo) surgió en Portugal entre 1905 y 1920 y fue utilizado por la burguesía urbana como un signo de distinción. Tuvo una fuerte componente ornamental inspirado en la naturaleza, la flora y la fauna. Los detalles modernistas están presentes en «Vila Berta», aunque con un tratamiento más sobrio y esquemático. El empleo del hierro (típico elemento industrial) se utilizó para añadir expresión a la estructura de las viviendas. Pequeñas alusiones y sugerencias al mundo vegetal como en la delgadez de los fustes de las columnas, y sus pequeñas ramificaciones en barandillas, terrazas y verjas. 

casas_con_terrazas_floreadas_lusas

Con el tiempo algunas de estas casas se han ido vendiendo, y otras hoy pueden alquilarse a través de plataformas inmobiliarias turísticas en la red

Y, por supuesto, no podían faltar los paneles cerámicos, un soporte tan tradicionalmente portugués; donde los motivos no solo era florales como en el portón de acceso a la calle y terrazas, sino que también los había de dibujos geométricos.

rotulo_ceramica_modernista

Un rótulo de cerámica elaborado artesanalmente con el nombre de la colonia. El lirio, representa el modelo natural de lo efímero

impactantes_azulejos_modernistas

Hasta 1940, «Vila Berta» mantuvo accesos fácilmente clausurables, con una cancela que recuerda mucho a los típicos adarves o recintos cerrados de algunas juderías, a ambos lados de la calle a modo de protección. Hoy como muestra, solo queda el acceso que da a la Rua do Sol, en Graça 55-59.

rotulo_de_call_lisboeta

Por la zona, no dejes de visitar la Iglesia y Monasterio de São Vicente de Fora de entrada gratuita, con una interesante colección de azulejería barroca del siglo XVIII. Son magníficos los dispuestos alrededor de los claustros, rodeados por dibujo florales y «putti» que ilustran las fabulas de La Fontaine. A 450 m. el Convento de Nossa Senhora da Graça, levantado por los agustinos en un terreno que habría sido el elegido por D. Afonso Henriques, primer rey de Portugal, para que sus tropas acampasen en el asedio a Lisboa en 1147.

convento_barroco

Tras el terremoto de 1755, fue reconstruido en barroco tardío. Magnífico el uso del mármol en esta sala. Ayer capilla y hoy portería (acceso principal)

Y por supuesto, el Miradouro de Nossa Senhora do Monte, levantado sobre la colina de Santo André, la más alta de Lisboa.

Vista infinita de Lisboa

Vista panorámica de Lisboa desde Graça

El mirador debe su nombre a la capilla del lugar, muy visitada por embarazadas, pues dice la leyenda que su Virgen asegura partos sin dolor. La capilla se levanta sobre un pequeño pinar, un lugar perfecto para hacer una parada y contemplar unas vistas excepcionales e inolvidables de Lisboa.

rosario_rodeando_virgen

Detalle del rosario rodeando la capilla de la Virgen

tuc_tuc_descapotable

El Tuk Tuk puede subirte hasta el Mirador, desde donde disfrutarás de unas vistas inolvidables

refrescantes_granizados_lisboetas

Y cuando aprieta el calor, el puesto de «Maria Limao» ofrece granizados de limón, caipirinhas y mojitos

Para terminar el día, nada como una visita «A Tasca do Jaime» (Rua da Graça, 91), una tasca de las de siempre frecuentada por «aficionados que interpretan el genuino «Fado Vadío», que es el fado callejero, el improvisado, el que da más importancia a la expresión y las emociones que a los éxitos comerciales. Aquí se te pone la piel de gallina oyen cantar «saudades » y a amores perdidos

fado_apasionado

A Tasca do Jaime es el lugar donde darnos un baño intenso de fado

Localización

Posts Relacionados 

Llegan las fiestas de Santo Antonio a Lisboa

Una tienda centenaria para «coffee lovers» por el Barrio Alto

logotipo_tienda_cafe

El Pintoresco Barrio Alto lisboeta

«A Carioca» es un «clásico entre los clásicos» entre los muy cafeteros, una tienda centenaria fundada en 1936 por Isidoro Texeira en el centro histórico lisboeta, que tras el éxito del negocio, abriría un segundo local, «Pérola do Chaimite», en el entonces recién creado barrio de Avenidas Novas. En 1993 vendió el negocio a Negrita Roasting, importante grupo cafetero familiar, propietario de las marcas «Negrita» y «Carioca», presentes en todo el territorio nacional.

Ochenta años de historia contemplan a este centenario comercio en pleno Barrio Alto con muchísimo encanto, decorado exactamente como el primer dia en estilo «Art Decó». En el escaparate, dos vitrinas enmarcadas por una fachada de mármol negro en color rojo brillante y llenas de distintos tipos de café y accesorios relacionados con este mundillo.

fachada_tienda_centenaria

Vista exterior de «A Carioca», en pleno Barrio Alto © Sergio Calleja

En el interior, sobre el mostrador encontramos una balanza, un molinillo de cafe antiguo también en color rojo luminoso, un gran molino con muelas de piedra y sus característicos paneles de vidrio pintados con motivos alusivos a este negocio como su «carioca» (negrito brasileño) sosteniendo una humeante taza de café, son buenas razones para una visita.

Los dibujos sobre la madera de época merecen una pequeña mención. Reflejan un estilo decorativo oriental o «chinoiserie» que aunque tuvo su origen en torno al siglo XVII, cuando en Europa creció el interés por los objetos y piezas de mobiliario procedentes del continente asiático al aumentar el comercio entre ambos continentes, renace nuevamente sobre 1920 como tendencia decorativa con el Art Decó.

A_carioca_tienda_centenaria_barrio_alto

En esta decimonónica y centenaria tienda, encontramos en sus estantes café (suelto y envasado), té, chocolates, dulces y accesorios © Sergio Calleja

Tienda Boutique para los Connaisseurs del Café

Portugal tiene una larga tradición en el café y, junto con Italia y Turquía, creo que no hay otro lugar en Europa para tomar un «cafezinho» como en este país. Su pasado colonial nos ha traído muchos productos exóticos, y el café fue uno de ellos. En «A Carioca» se ocupan desde la selección de los granos verdes y el tostado, hasta la molienda y procesado posterior, creando aromas que han ganado fama como el Palacio, el Presidente y el Tavares (blend creado para el extinto restaurante «Tavares» en la misma acera).

Aquí encontrarás una nutrida variedad como el de Timor de la lejana Asia, el legendario de Brasil en América y por supuesto de Angola, Cabo Verde y Santo Tomé y Príncipe en África. El olor a café recién molido como su «Arábica Timor», su «Carioca» o su «Expreso» disparan nuestros sentidos al pasar por delante del local. Imposible resistirse y no traspasar el umbral de la puerta.

granos_cafe_tienda

En «A Carioca» hay cafés distintivos y «personalizados». Sus blends se obtienen mezclando diferentes granos de café y niveles de tostado

Productos Gourmet para los Amantes del Té

Además de su especial dedicación al café en todas sus variedades y procedencias, también venden tés con cerca de 80 variedades entre los clásicos y los aromatizados, como el de «Rosas de China», y los exóticos como el «Gorreana» y el «Porto Formoso» de la portuguesa isla de São Miguel en las Azores. Desde que a mediados del siglo XIX las semillas de este arbusto se sembraron con fines comerciales, hoy es conocida como «isla verde» ya que sus plantaciones forman parte del paisaje natural de la isla y que junto con la piña, son los pilares fundamentales de su economía, su patrimonio y cultura.

tetera_tetsubin_japonesa

La tetera tetsubin se hizo común en Japón entre los siglos XVII y XVIII, con la introducción del té de hoja Sencha (té verde japonés), reemplazando en parte al té en polvo

Si levantas la mirada te encontras con centenarias estanterías repletas de cafeteras de todo tipo, desde la tradicional italiana de moka a las de émbolo, las tradicionales teteras japonesas de hierro fundido conocidas como las «tetsubin», tazas de estilo antiguo en plan inglés, accesorios para el té y el chocolate. y un amplio surtido de productos complementarios de calidad como chocolates, dulces y galletas, elegidos para exaltar el gusto del café o del té.

peladillas_o_carioca

Es costumbre acompañar el café con algún tipo de dulce

Para tus pequeñas pausas, tus minutos tranquilos, para esa reconfortante sensación de llevarse algo caliente al estómago, sin duda «A Carioca» merece una visita. ¡Déjate seducir!

Dirección

Rua da Misericórdia 9, 1200-208 Lisboa

Tel. 351213420377

Horario

Lunes a Viernes: 09.00 – 19:00

Sábado: 09.00 – 13.00

Cómo llegar

Tranvía: 28E

Autobús: 758

Metro: Baixa-Chiado | Linha Azul y Linha Verde

Ubicación

Llegan las fiestas de Santo Antonio a Lisboa

calles_decoradas_fiestas_santo_antonio

Lisboa se convierte en una gran y animada Fiesta

Junio es por antonomasia el mes es de las festividades de los Santos Populares en Lisboa celebrando las noches de San Antonio, San Juan y San Pedro.

Durante el mes de Junio se celebran las Fiestas de Santo Antonio, que aun sin ser el patrón de la ciudad (San Vicente), si lo es por devoción, con canciones, bailes, comida y bebida.

Alfama_azulejos_graffiti_arte_urbano

Tradición y Modernidad, azulejos y arte urbano

Para pena de los lisboetas, su querido santo es más conocido internacionalmente como San Antonio de Padua, ya que nació y creció en Lisboa, pero fue en Padua (Italia) donde pasó los últimos meses de su vida. Se unió a la orden franciscana que conoció en  la universitaria Coimbra mientras estudiaba. Predicador culto, fue conocido por su dedicación a los pobres y su habilidad para convertir herejes. En 1934 el papa Pío XI le declaró Santo Patrón de Portugal.

iglesia_santo_antonio_lisboa

Iglesia de Santo Antonio en Alfama (Lisboa)

Es el santo casamentero por excelencia, y en estos días de fiestas es costumbre poner velas a Santo Antonio para pedirle pareja, al tiempo que le lanzas una moneda a la estatua. Si cae sobre el libro que sostiene en sus manos te casas y si no…. Durante el año las parejas suelen visitar la iglesia el día de su boda llevando flores al santo para tener “buena suerte” en su matrimonio.

Santo_Antonio_en_ceramica_fiesta_Lisboa

Santo Antonio, versión siglo XXI

Donde los Barrios participan y animan la fiesta

Estos días se viven en toda la ciudad, pero de una manera más intensa en los barrios históricos lisboetas como Alfama, Morería, Graça y Barrio Alto, entre otros. Se suelen colocar farolillos y guirnaldas de colores en las calles, y sacan sillas para el público dispuestos a pasárselo bien en las fiestas de Santo Antonio. Por la noche, las arraiales (verbenas) con música y baile animan a la gente Es una excelente ocasión para disfrutar del ambiente de las calles, ya casi en modo verano.

El programa de actividades tiene propuestas de todo y para todos: Gastronomía popular con el caldo verde y las sardinas asadas como artista principal en sus tascas callejeras, atracciones culturales y actividades musicales.

Parrilla_sardinas

Al caer la tarde casi todos los bares hacen sardinas asadas

Son muy célebres sus Marchas Populares organizadas por aficionados, donde cada barrio aporta su marcha, que circulan por la Avda. Liberdade, con premios para los mejores trajes, la mejor coreografía, los más espectaculares, etc.), y la Procesión del Santo Antonio recorriendo las calles próximas a la Catedral.

Llegando las fiestas de Santo Antonio es costumbre entre los novios regalar a sus amadas un vasito o maceta pequeña de albahaca, conocida como la «hierba de los novios», que funciona como una idea de compromiso fuerte / una petición de matrimonio. La planta suele traer una banderita de papel con un pequeño verso popular alusivo al amor.

albahaca_fiestas_santo_antonio

En Junio todos los barrios populares huelen a albahaca

Se organizan multitud de eventos, muchos se prolongarán hasta el verano, sobre todo porque la llegada del buen tiempo es motivo para organizar festivales de cine o conciertos al aire libre como jazz, fados, conjuntos regionales y ranchos folclóricos (grupos musicales y coreográficos que representan las tradiciones de su tierra). Lisboa está de moda y hay que aprovechar el tirón.

Es una oportunidad única para dedicarse a descubrir sin prisa los barrios más antiguos de Lisboa, y dejarte llevar por su fado y el alma portuguesa, donde sus azulejos antiguos, sus empinadas calles, y sus calles adoquinadas, simplemente enamoran. Si vas a Lisboa por estas fechas, puedas seguir la Programación de las Fiestas

!A disfrutar!

 

El Resurgir de la Zona Ribereña de Alfama (Lisboa)

monasterio_navegantes_belem

La importancia de la Ribera del Tajo

Portugal siempre ha mantenido una relación muy estrecha y especial con el mar. Con su independencia en el siglo XI del reino de León y Castilla, comenzó su expansión hasta el Algarve y realizó las primeras exploraciones de la costa africana y el Atlántico.

Desde Belém en la zona ribereña y a un paso de Lisboa, partían las naves por el estuario del Tajo hacia las nuevas tierras. Para dejar constancia de la expansión del imperio portugués, el rey Manuel I mandó construir una serie de monumentos civiles y religiosos, como la Torre de Belén y el Monasterio de los Jerónimos, ambos construidos en estilo manuelino, variante genuina portuguesa del estilo gótico.

Torre_Descubrimientos _Belem
Torre de Belém con su quilla mirando al mar, homenaje a Enrique el Navegante, quien impulsó la exploración de las islas y las costas africanas del Atlántico

Lisboa promueve el Turismo de Cruceros

Lisboa se ha convertido en un destino turístico indiscutible a nivel mundial. Su puerto está muy bien localizado por su situación estratégica para aquellos cruceros realizados en el Atlántico, Mediterráneo Occidental, África del Norte, así como para los grandes viajes transatlánticos.

La llegada del buen tiempo marca el inicio de la temporada de cruceros, un sector que deja un buena inyección de dinero en forma de facturación directa e indirecta. A los pies de la escalerilla aguardan al crucerista un sinfín de experiencias o visitas guiadas que le zambullirán por unas horas la cultura local de la hermosa Lisboa, como un paseíto en tranvía para descubrir los lugares más emblemáticos de la capital lusa.

Las tres mejores líneas de tranvía para el viajero son: 28 – 25 – 18

Según la Oficina de Turismo de Lisboa, el puerto de Lisboa recibió entre Enero y Octubre de 2018, a 486.658 pasajeros, lo que supone un crecimiento del 47% frente al mismo periodo en el año anterior. Mientras, la tasa de ocupación de las habitaciones de hotel se redujo ligeramente entre Enero y Octubre, del 82,93% al 81,88%, debido al crecimiento exponencial de los apartamentos turísticos

trasatlantico_bajo_el_puente_25_abril
Crucero a su paso por el Puente 25 de Abril

El Renovado Campo das Cebolas

Caminando por los alrededores de la plaza del Comercio, viejos edificios y palacetes, abandonados y ruinosos, localizados a medio camino entre Terreiro do Paço y Santa Apolonia, han pasado por una importante rehabilitación (porque la verdad, ya tocaba..) gracias a la mano de la inversión, que parece estar centrada en desarrollar el turismo en la ciudad.

La transformación se ha notado sobre todo en la zona del Campo das Cebolas y calles aledañas, un curioso nombre que tiene su origen en el antiguo Mercado de la Ribeira Velha, que funcionó aquí entre los siglos XV-XVI, y donde se vendía esencialmente pescado, pero también hortalizas.

plaza_renovada_lisboa
Antiguamente era un parking y desde 2017 todo el barrio disfruta de este espacio verde

Ahora ya da gusto pasear por este barrio con identidad propia, un espacio recuperado y renovado de alto potencial turístico, que como un «patito feo» de estar algo descuidada y olvidada, como una Cenicienta se ha convertido en el centro de todas las miradas.

Este lavado de cara en el barrio, ha hecho que ahora exista una amplia oferta de servicios, tiendas, restaurantes, galerías de arte, cafés, coquetos apartamentos turísticos y espaciosas terrazas con vistas al Tajo, que hacen de este lugar otro zona de la capital lisboeta por descubrir.

Las obras de un parking subterráneo han traído a la luz restos de épocas anteriores, como coloridos platos de mayólica, cerámica española, gres de Renania, vidrio italiano, tibores de Ceilán, cachimbas holandesas, porcelana china, vestigios de edificios y bases de columnas que debieron pertenecer a alguna casa del siglo XVI.

También se extrajeron embarcaciones del siglo XIX, unas que sirvieron para surcar el Tajo y otras para uso marítimo dadas sus dimensiones. Solo queda que la Dirección General de Patrimonio Cultural acomode estos hallazgos en algún espacio museológico para disfrute de los amantes de la arqueología y de la historia.

ceramica_arqueologia

Shopping y Gastro.

Recomiendo comenzar este paseo por la Rua dos Bacalheiros con sus pequeñas tiendas y comercios. Con anterioridad a este nombre la calle era conocida como la Rua dos Confeteiros, por encontrarse en ella (en su momento) algunos comercios especializados en la elaboración de distintos tipos de dulce, pasando de siete en 1760 a nueve en 1836.

A lo largo de tres generaciones, la pasión por las conservas se ha transmitido de padres a hijos y, actualmente «Conserveira de Lisboa» es la tienda de referencia a la hora de adquirir conservas de calidad, ademas de una atención muy cercana y familiar.

Sus coloridos y bien alineados estantes con variedades que cambian cada temporada y que van desde sardinas en aceite de oliva, mousse de atún, pulpo ahumado, jurel con ajo, anguila, bacalao, trucha, anchoas con alcaparras, etc.. que hacen que sea una de las tiendas mas visitadas y fotografiadas de Lisboa.

Casa_Tricana_conservas_exquisitas
Su imagen tiene reminiscencia vintage

Verás la Casa de los Bicos, mandada construir por Brás de Albuquerque, hijo natural del virrey de las Indias en 1523 e inspirada en el Palacio de los Diamantes, la joya renacentistas de Ferrara y el Palazzo Bevilacqua de Bolonia (Italia).

En una Lisboa del siglo XVI, considerada la más exótica de Europa, me imagino a los Alburquerque desde sus balcones dando cuenta de los rinocerontes, elefantes y caballos persas que descendían de las naves llegadas de las Indias; junto con refinadas alfombras, telas de seda y las muy apreciadas especies utilizadas en la cocina, la medicina y codiciadas para ungüentos de amor.

Hoy es la Fundación José Saramago (dedicada a la memoria del portugués que ganó el Nobel de Literatura en 1998), un espacio público dedicado a la cultura donde se celebran exposiciones, recitales, conferencias y cursos, con hallazgos arqueológicos que empiezan en la ocupación romana. 

palacete_renacentista_lisboeta
Casa dos Bicos, de las pocas viviendas que sobrevivió al terremoto de 1755

Un local muy «in» es el de José Avillez con estrellas Michelin en su haber, que ha abierto aquí su cantina contemporanea, Zé Avillez, una versión renovada de la cocina portuguesa, como «pataniscas de bacalhau» con arroz negro o «cozido à portuguesa» junto con snacks, sopas y ensaladas, entre otros bocados.

Ze_Avillez_cantina_ribeirinha_tajo
En la ribeirinha del Tajo, Zé Avillez, una Cantina contemporánea

No dejes de entrar en Benamôr una tienda de cosméticos, que tiene un gran surtido de jabones al peso, aceites, sales, colonias y cremas como «Rose Amélie» creada en su honor, basados en ingredientes naturales, con un olor increíble y unos delicados envases y envoltorios «art decó».

crema_cuerpo_hidratante_jacaranda_loja_ribera_tajo
 LLamada así por el icónico árbol que cubre la ciudad con su floración lila cada primavera

Solar dos Bicos nos permite darnos el lujo de disfrutar de su esplendida terraza, perfecta para compartir una comida o una copa con agradables vistas.

terraza_frente_ribera_tajo
Terraza del «Solar dos BIcos»

El Resurgir de Santa Apolonia

Para adecuar esta antigua zona portuaria en un espacio adaptado a la nueva realidad turística de Lisboa, urbanistas y diseñadores han trabajado activamente para reconstruir este área ribereña. Y lo han conseguido.

Se ha promovido la conservación del patrimonio arquitectónico que contaba con edificios antiguamente destinados a la actividad industrial, y al mismo tiempo han surgido nuevos  negocios y equipamientos culturales y de ocio.  

El grupo financiero Sonae tiene previsto comenzar en 2021, la construcción de un hotel en la mismísima estación lisboeta de Santa Apolonia: El Ribeira House Hotel, un cuatro estrellas que tendrá vistas al río y que seguro, captará la demanda turística en este renacido barrio.

alfama_cerca_de_zona_ribereña
Alfama, barrio de pescadores y operarios de la zona ribereña

Cerquita, la muy recomendable Taberna Sal Grosso. un pequeño local con una gastronomía actual a base de raciones y «petiscos» (tapas), donde se fusiona la tradición con las nuevas creaciones vanguardistas, como raya a la parrilla, «pica pau» de atún, pollo «piripiri», bacalao confitado con maíz (platos entre 2€ y 7€). Además sirven cerveza artesanal que hacen allí ellos mismos.

taberna_acogedora_para_tomar_petiscos_tradicionales_sal_grosso
Codornices en escabeche de cítricos de Sal Grosso

Palacetes a lo largo de la Zona Ribereña del Tajo

Esta paulatina reordenación, ha puesto al distrito de Xabregas en el mapa. En 1511 en la zona ribereña se establecieron las primeras casas nobles con mayor tradición en Portugal, por su proximidad con el Palacio Real entonces en el Terreiro do Paço. Sorprenden los Palacios de Pacas Palha y Lavradio e impone el de Xabregas. Fue mandado construir por Tristán da Cunha, primer virrey de las Indias en el siglo XVI.

Es de grandes proporciones (64 estancias), y posee una de las mejores colecciones de azulejos (inspirados en las alfombras persas que llegaban de las Indias). Clasificado Monumento Nacional desde 1987, es probablemente el único palacete en Portugal que pertenece a la misma familia desde hace más de 500 años.

palacete_xabregas_lisboa
En Xabregas destacan los frescos y pinturas de inspiración clásica que decoran varias salas

Hacia el oeste, el Museo Nacional del Azulejo, levantado sobre un antiguo convento, que alberga una colección única de azulejos, elemento decorativo portugués clave en palacios, capillas e iglesias.

Pero también surgen espacios fabriles en la margen del Tajo, reconvertidos en modernisimas instalaciones artísticas y de arte contemporáneo por sus espacios amplios y el precio del metro cuadrado muy manejable, como la Galería de Filomena Soares.

pintura_contemporanea_galeria_xabregas
«Give me more_05» (2019), Christine Streuli (Galeria Filomena Soares)

Hacia arriba de la ladera y saliendo de la ribera, para los amantes del vintage y la segunda mano el pintoresco mercadillo de la Feira da Ladra (literalmente «feria de la ladrona»), un Rastro que se celebra cada martes y sábado en el lisboeta Campo de Santa Clara.

Feira_Ladra_Alfama
A por la «pechincha» (ganga) ©Marco Verch

Hacia el oeste, el Museo Nacional del Azulejo, levantado sobre un antiguo convento, que alberga una colección única de azulejos, elemento decorativo clave en palacios, capillas e iglesias. Muy recomendable y poco conocido.

A la Búsqueda de los Mejores Sueños

La Ribera del Tajo tiene una interesante oferta hotelera, que pasa por cadena internacionales, hoteles boutique, pensiones y apartamentos turísticos de alquiler del tipo Airbnb.

El Eurostars Museum, es el antiguo palacio Coculim, residencia aristocrática transformado en un boutique hotel. Conserva por las obras realizadas en el edificio, una colección de arqueología que muestra la historia de Lisboa desde el Neolítico hasta el siglo XIX. Todos los domingos se realiza un mini-tour para recorrer los restos hallados. Para visitar, envía un email a visitas@eurostarsmuseum.com

palacio_coculim_residencia_nobiliaria_alfama

Una divinidad es el «hotel do charme» Palacete Chafariz del Rei, ubicado en segunda línea hacia el interior de Alfama. Es un edificio ecléctico de estilo neomorisco con interiores modernistas construido en el siglo XIX para un indiano llegado de Brasil donde había hecho su fortuna. Sus actuales propietarios, encargaron la conservación y rehabilitación a los profesionales del Departamento de Conservación y Restauración de la Fundación Ricardo Espíritu Santo. Ojo, que está algo escondido.

hotel_modernista_chafariz_do_rei

Y en tu próxima visita a Lisboa, te recomiendo pasearte por la zona peatonal a orillas del Tajo, y que en breve unirá Cais de Sodré con Santa Apolonia. !La fama obliga a actualizarse constantemente!

Direcciones útiles

DONDE COMER
  • Cantina Zé Avillez R. dos Arameiros, 15 , T. 21 580 7625
  • Solar dos Bicos  R. dos Bacalhoeiros 8A-B,  T. 21 886 9447
  • Sal Grosso Calçada do Forte 22, T. 21 598 2212
QUE COMPRAR
  • Conserveira de Lisboa R. dos Bacalhoeiros 34 Lunes a Sábado 9h-19h
  • Benamôr R. dos Bacalhoeiros, 20A Lunes a Sábado 10h-20h. Domingo 12h-20h
QUE VER
  • Palacio de Xabregas/Palácio dos Marqueses de Olhão R. de Xabregas, nº 22 a 40, Beato
  • Palacio Pancas-Palha R. de Santa Apolónia, 12-16; Travessa do Recolhimento Lázaro Leitão, 1
  • Palacio de Lavradio Calçada do Conde de Avintes, São Vicente de Fora
  • Casa dos Bicos – Fundação José Saramago R. dos Bacalhoeiros, 10, T. 21 880 2040 -Lunes a Sábado 10h-18h PVP €3
  • Eurostars Museum R. Cais de Santarém, 40, T. 21 116 6100
  • Fuente Chafariz d’El Rei R Cais de Santarém
  • Palacete Chafariz d’El Rei Tv. do Chafariz de El-Rei, 6, T. 351 21 888 6150  

Receta del BacalAo Dorado o Bacalhau à Brás

plato _bacalo_dorado

Mi receta del Bacalao Dorado


Hoy traigo a mi blog una receta de película: El famoso Bacalao Dorado o Bacalhau à Brás, a mi modo de ver, el plato luso mas famoso del mundo. El nombre se lo debemos a su inventor, el senhor Bras que, instalado en su tasca del Barrio Alto de Lisboa, que aprovechando las sobras de bacalao, creó un plato rápido, sabroso y asequible.

Es una receta sencilla, ideal para personas con prisas en la cocina y, que he adaptado a nuestro mercado (que me perdonen los portugueses, por favor). Es un plato fácil de preparar, económico y que se convierte en uno de los platos preferidos de la casa. Espero que os guste y os atreváis a hacerlo.

Ingredientes (para dos personas)

  • 150 gr de migas de bacalao siempre desalado (puede ser congelado, pero una vez descongelado debe pesar esa cantidad).
  • 1 diente de ajo
  • 1 cebolla mediana
  • un poco de sal para la cebolla
  • 1 bolsa de patatas paja, se usan solo unos 50 ó 60 gr. (hay varias marcas como las de Mercadona o DIA).
  • 3 huevos grandes
  • unas ramas de perejil o cilantro fresco (yo empleo cilantro) 
  • 50 gr aceitunas negras sin hueso para decorar
  • Aceite de oliva virgen extra para el revuelto y otro poco más para la presentación final

Modo de Preparación del Bacalao Dorado

Poner al fuego un cazo con agua fría y añadir el bacalao. Calentar a fuego suave hasta que el agua esté templada, sin hervir, apagar el fuego y dejar el bacalao hasta que se pueda desmenuzar fácilmente.

Picar el diente de ajo y rehogar en una sartén con aceite a fuego lento. Cortar la cebolla en juliana fina, y añadirla a la sartén.

cebolla_dorandose_fuego

Incorporar el bacalao (debe poderse envolver en el aceite, y si no añadir un poco más) y rehogar un par de minutos.

bacalao_dorado_con cebolla

Añadir la mitad del perejil o cilantro picados y las patatas paja, y envolver todo hasta que estén bien incorporadas.

bacalao_bras_con_cilantro

Ahora incorporamos las patatas paja

Patatas_paja_incorporadas_bacalao_dorado

Finalmente poner los huevos batidos, revolver bien y apartar la sartén del fuego para que no se arrebaten. Debe quedar muy jugoso

Bacalao_bras_con patatas_paja

Voilà, ya esta. Lo servimos en una fuente con unas aceitunas negras por encima para decorar y un chorrito de buen AOVE.

Aceitunas_cilantro_bacalao_dorado

Oficios en peligro de extinción en mi querida Lisboa

Cesteros, carreteros, modistas …  son algunos de esos oficios de ayer, y hoy minoritarios, que milagrosamente aún se mantienen en pie. No choca si los ves en poblaciones pequeñas o en entornos rurales.

Pero sí sorprende gratamente encontrártelos por la calle de grandes metrópolis como Lisboa, elegida en 2017 el mejor destino mundial como City Break (escapada urbana de corta duración), donde su singular belleza, con los barrios de Alfama y Barrio Alto, junto con joyas arquitectónicas como el Monasterio de los Jerónimos en Belén, y su excelente oferta le mereció el primer premio, haciendo de esta ciudad un lugar muy atractivo para cualquier turista. Lisboa conjuga muy bien cosmopolitismo y tradición.

Empezamos con los «Calceteiros»

Una pequeña brigada recorre las calzadas lisboetas, y arrodillados en el suelo, con un martillo en mano y mucha habilidad, transforman un pedazo de piedra a base de golpecitos, en un cuadrado o hexágono que encaja maravillosamente bien en el suelo. Estos artistas son los «calceteiros», un oficio que tiene dos siglos de antigüedad y que tiene como fin construir el precioso mosaico que cubre las aceras ornamentales.

Homenaje a los "Calceteiros" en la Plaza Restauradores
Homenaje a los «Calceteiros» en la Plaza Restauradores

Sus orígenes se remontan a 1842 cuando el Teniente General Eusebio Pinheiro Furtado, responsable máximo del castillo de San Jorge en lo alto de Alfama, inspirándose en las técnicas romanas y árabes, pidió que se pavimentase parte del castillo (entonces cuartel). El trabajo fue encargado a los reclusos (entonces llamados «grilhetes«) quienes realizaron el primer pavimento decorado en zigzag a base de piedra caliza y basalto.

Aunque al principio provocó cierta hilaridad, rápidamente fue calando y acabó extendiéndose no sólo por las principales calles y plazas del Rossio y la Baixa, sino que también invadió las entradas, patios y jardines de palacetes, monasterios y edificios públicos.

  • Las ondas blanquinegras del adoquinado de la plaza del Rossio, Lisboa

Nos movemos por la plazas del Rossio y Figueira

Alrededor de estas plazas se condensa un mundillo de comercio informal, vendedores ambulantes, deambulantes, y otros servicios callejeros, que se apropian de este espacio para cuestiones de mercadeo, y  que le dan un aire pintoresco y familiar.

El plastificado es el mejor método para proteger carnets, fotografías o cualquier otro tipo de documento, de roturas, manchas u otros daños. Y así, unos hombrecines apostados en la Rúa de Amparo, se instalan todos los días con unas mesitas abatibles y un plastificador manual.    

El sector de la economía informal se da cita por el Rossio

Desde Restauradores, Rossio, Baixa e inmediaciones hasta Terreiro do Paço (plaza del Comercio) cada limpiabotas suele tener un puesto fijo en la calle por el que pagan una licencia al Ayuntamiento, y una clientela habitual que normalmente mantienen desde hace años y que suele pagar unos 3€ porque les limpien sus zapatos.

Antiguamente era un ritual, ir al limpiabotas y llevar unos zapatos lustrosos y brillantes que con un buen perno, daba una imagen de dandy. Sin embargo los limpiabotas «engraxadores» ya no tienen la cola que tenían entonces. Los tiempos van cambiando, y poco a poco van siendo sustituidos por las esponjas abrillantadoras del «Carrefour» o las máquinas limpiadoras automáticas que vemos en algunos hoteles, sin contar con las zapatillas deportivas que se han convertido en habitual, y que no necesita ni admite lustre.  

Si el cliente es conocido o muestra disposición, es posible que se entable alguna conversación, sino se aisla tras un periódico

Pero el paisaje de estos oficios tradicionales en vías de extinción no estaría completo sin la figura del castañero. Los castañeros que como los «limpia» tienen su puesto fijo en la calle. Con la llegada de los primeros fríos y hasta el mes de marzo, puedes escuchar «Castanhas quentinhas e boas” (castañas calentitas y ricas). Suelen montar sus carritos adaptados en las zonas más transitadas y populares de Lisboa, como Chiado, Baixa o Rossio. Si ves una humareda blanquecina es señal inequívoca de que el pequeño remolque no anda muy lejos, asando las castañas con la sal que les da sabor y las envuelve con el característico polvillo blanco que encontramos también en Andalucía.

Este capricho no te saldrá caro. A solo 2,50€ la docena

Para terminar con los Tuk-Tuk

Junto con los oficios de toda la vida, emergen otros profesionales de oficios del siglo XXI, como los conductores de «Tuk-Tuk», un motocarro de 3 o 5 ruedas,  de puertas abiertas con toldo que son la versión europea más común de los vietnamitas o camboyanos.

Es un nuevo e ingenioso tipo de vehículo para conocer la ciudad, pero cuyo conductor debe ser  a la vez un guía turístico. Una variante nueva que veremos lo que dura, porque para esto hay que conocerse muy bien la historia de la ciudad de Lisboa, desvelar sus más íntimos secretos  y sus curiosidades … y todo por unos 70 euros la hora! Eso sí, los días de frío te plantan una manta de forro polar para que te tapes mientras escalas por el barrio de Alfama.

Tuk Tuk bajando por el Miradouro das Portas do Sol_Lisboa
Tuk Tuk bajando por el Miradouro das Portas do Sol

La Quinta dos Azulejos, la joya escondida (Lisboa)

Lisboa es la ciudad que más puede presumir de azulejos en Portugal. Los verás por doquier: en las fachadas de palacetes y casas nobles, en viviendas más sencillas, decorando estaciones de tren, en los interiores de las iglesias, o simplemente en los miradores en los que todos nos hemos apoyado para disfrutar de una sobredosis de belleza con sus imponentes vistas. Marca la fisonomía de la ciudad y le da un carácter único y especial.

Azulejo fachada principal de la Quinta dos Azulejos, Lumiar
Azulejo de la fachada principal de la Quinta dos Azulejos, Lumiar

Puede decirse que el azulejo en Portugal desarrolla un importante papel decorativo en su arquitectura, que en el siglo XVI se utilizó de una manera muy original transformando los interiores de iglesias y palacios, y ya a partir del siglo XIX de una manera intensa en las fachadas de los edificios. Con el cambio de siglo, se utilizó también como soporte para murales publicitarios, estaciones de tren y de metro.

Casas de recreo para la aristocracia lisboeta del siglo XVIII

A tan solo 15 minutos en dirección norte de Lisboa se encuentra la freguesia de Lumiar. Partiendo de pequeños núcleos medievales que entonces se encontraban a las afueras de la ciudad como Paço de Lumiar, Lumiar y Telheiras, fueron elegidos entre los siglos XVIII-XIX por las clases altas (familiares de la realeza, nobles, funcionarios reales y militares), para construir en ellas sus segundas residencias, donde se relajaban y disfrutaban de la vida.

En el siglo XVIII el hombre comienza a dominar, catalogar y a interesarse por la naturaleza, es el comienzo de la botánica como ciencia

Su sano y agradable clima y el estar en contacto con la naturaleza, hacían de este lugar un lugar muy atractivo para huir de la ciudad. Practicaban los juegos de salón y de jardín, daban paseos, organizaban bailes junto con sesiones teatrales, musicales y literarias, y algunos solían tener incluso algún que otro elemento de explotación agrícola.

Hoy he visitado una de ellas, la Quinta dos Azulejos, de un reconocidísimo valor estético, que sobresale por el notable conjunto cerámico que decoraba el edificio y su intimista jardín. Fue mandada construir en el siglo XVII por su primer propietario, Antonio Colaço Torres, caballero de la Orden de Cristo y orfebre de la Casa Real, encargado de conservar y reemplazar las joyas de la corona portuguesa.

Fachada de la Quinta dos Azulejos, hoy Colegio Manuel Bernardes
Fachada de la Quinta dos Azulejos, hoy Colegio Manuel Bernardes

La familia real, Rey D. José I y Mariana Victoria de Borbón la visitaron en dos ocasiones (1753 y 1760) y posteriormente a finales del siglo XVIII, su hija mayor ya como reina María I pasó largas temporadas aquí. Fue reconstruida en el siglo XVIII, con alteraciones en el siglo XIX. En la actualidad pertenece al colegio privado católico Manuel Bernardes, institución fundada en 1935 por el Padre Augusto Gomes Pinheiro.

Catalogado como Bien de Interés Cultural, es una de las Quintas de recreo de época que integran el área de Lumiar, junto con el Palacete Angeja-Palmela, el Palacete de Monteiro-Mor y  la Quinta das Hortensias.

La azulejería, un constante recurso decorativo

El valor de la Quinta dos Azulejos proviene del exquisito tratamiento decorativo con el azulejo como elemento principal en espacios exteriores. Este recurso es una constante habitual en países templados, por las características de resistencia, funcionalidad además del ornato y belleza que confieren.

Accedemos al jardín por la parte trasera del edificio por una puerta de doble hoja

La Quinta dos Azulejos no iba a ser menos y presenta una fachada azulejada del siglo XIX, que contrastan con los coloridos azulejos de mediados del siglo XVIII utilizados en el jardín, producidos en su mayoría en la Real Fábrica de Loza de Rato en Lisboa correspondientes al florido periodo rococó portugués.

Época ”contaminada” por el virus de la galantería, que nos introduce en un mundo repleto de finuras y delicadezas

Una Quinta para disfrutar de su paisaje interior

Cercado de altos muros, totalmente revestidos con azulejos, el jardín se cierra sobre sí mismo, sin ningún contacto con el exterior y dándole un aspecto intimista. Nos encontramos en un espacio que invita a un paseo muy  tranquilo, por lo envolvente que resulta todo.

Las columnas y arcadas que sugieren el paseo, se encuentran a lo largo de los muros que envuelven el jardín. Mires a donde mires, el azulejo cubre todo el espacio, desdoblándose en barras, marcos, columnas, vasos, fuentes y paneles.

Jarrones de jardín en pedestales sobre columnas. Más que paseos parecen decorados teatrales para un guión llenos de secretos y confidencias

Realmente es un alarde de belleza, que sobresale no solo por la elevada cantidad de azulejos empleados, sino por los temas decorativos que incluye: Episodios mitológicos, motivos religiosos alusivos a Cristo y a San Juan Bautista, escenas galantes, de interior y de “animalia.

Escenas de mitología griega como la de Perseo a lomos de Pegaso su caballo alado tras cortar la cabeza de Medusa y rescatando a Andrómeda
Escenas de mitología griega como la de Perseo a lomos de Pegaso su caballo alado tras cortar la cabeza de Medusa y rescatando a Andrómeda
Mitología de Narciso. Era tan engreído que Némesis, diosa de la venganza, hizo que se enamorara de su propia imagen reflejada en una fuente. En una contemplación absorta, incapaz de separarse de su imagen, acabó arrojándose a las aguas
Mitología de Narciso. Era tan engreído que Némesis, diosa de la venganza, hizo que se enamorara de su propia imagen. En una contemplación absorta, incapaz de separarse de su imagen, acabó arrojándose a las aguas
Escena religiosa que describe la boda de Caná donde el agua se transformó en vino. Leyenda: Nuptiæ factæ / sunt in cana galilæ / aaquam vinum / factam / Joanes, cap. II
Escena religiosa que describe la boda de Caná donde el agua se transformó en vino. Leyenda: Nuptiæ factæ / sunt in cana galilæ / aaquam vinum / factam / Joanes, cap. II

No faltan tampoco elementos heráldicos ni las “figuras de convite”. También llamadas “figuras de respeto” eran representaciones en tamaño natural de alabarderos, mozos, o criadas colocadas en zonas de paso como entradas o escaleras a modo de bienvenida.

Figura de convite a la entrada del jardín
Figura de convite a la entrada del jardín

Toda esta variedad de temas se entrecruzan con una diversidad de asociaciones de colores que varían entre el gusto por la monocromía o la utilización de los intensos cobaltos, rojo manganeso, púrpura, ocres, lilas y verdes.

En los azulejos al igual que en la pintura triunfan los colores brillantes y los delicados cromatismos (rosas, verdes y amarillos) que trasladan sensaciones de refinado placer como esta escena galante

El punto clave del jardín es el llamado espacio “social”: el cenador, cubierto por una pérgola también conocida como «treillage» con plantas trepadoras y rodeado por un banco corrido con forma de media luna. Frente a él un pequeño estanque completa esta zona de estar que proporcionaría a sus moradores un agradable frescor los días de verano.

En cuanto al jardín, unos setos recortados junto con una araucaria, un ciprés, yucas y grandes canteros con rosales y otras flores completan la visión. Bancos, jardineras, esquinazos con curva en «S», presente en el Rococó como base de la belleza y de la gracia.

Los azulejos de “figura avulsa” tienen en los cantos unos pequeños ornamentos que ayudan visualmente a conexionarlos entre sí. Sus motivos son variados: Flores, animales, barcos o figuras humanas. Se pusieron de moda en Portugal a finales del s XVII y son de inspiración holandesa (Delft), siguiendo el aspecto de la porcelana china en azul cobalto
Los azulejos de “figura avulsa” tienen en los cantos unos pequeños ornamentos que ayudan visualmente a conexionarlos entre sí. Sus motivos son variados: Flores, animales, barcos o figuras humanas. Se pusieron de moda fin del s. XVII y son de inspiración holandesa (Delft), siguiendo el aspecto de la porcelana china en azul cobalto

Aunque no se visita, quedan unos pocos paneles de azulejo en el huerto, pasado el anexo escolar. Entonces existía un huerto, árboles frutales, y criaderos de faisanes y palomas, siguiendo el pensamiento enciclopedista del siglo XVIII que preconizaba un dominio de la naturaleza.

Panel religioso Quinta dos Azulejos
Detalle del panel religioso: «Joannes viam / Domino preparauit / n eremo Agnum / Dei demonstrauit / et illuminauit men / tes hominum» (Juan preparó el camino al Señor y le mostró que era el cordero de Dios, que ilumina las mentes de los hombres)

Si os permiten la entrada al colegio, su interior no es menos interesante. Un panel de azulejos recorre el tramo principal de escaleras. En el piso superior hay una pequeña capilla todavía en uso, al igual que las antiguas estancias reales hoy destinadas a sala de ballet. Restos de azulejos que se fueron cayendo de distintos sitios, se han ido recolocando hasta conformar un aseo, en un exceso decorativo ejemplo de horror vacui.

Los instrumentos favoritos de los salones eran el violín, el clavecín junto con el oboe y la flauta
Escena galante donde el con zapatos de hebillas y peluca toca la flauta; ella con un tocado de plumas y miriñaque toca el clavecín ¿Alguna pieza de Francisco Couperin?
Azulejo de la fachada principal de la Quinta dos Azulejos, Lumiar
La pequeña capilla la utilizan lhoy os alumnos del Colegio Manuel Bernardes
De aposentos reales a aula de ballet
De aposentos reales a aula de ballet ©Sipa
Creo que ningún decorador de interiores podría haber hecho mejor este aseo Horror Vacui
¡Creo que ningún decorador de interiores podría haber realizado un proyecto mejor! ©Sipa

La entrada a la Quinta dos Azulejos es gratuita. Aunque no hace falta reservar, sí es conveniente visitarlo fuera de las horas de entrada y salida de los escolares. Llamando a la entrada del colegio suelen permitir la visita al edificio y jardín.

Localización

Quinta dos Azulejos (Colégio Manuel Bernardes), Rua Esquerda, 40-46; Paço do Lumiar

Tel.  217 570 501

Cómo llegar

Autobús: nº 703 (parada de Igreja Lumiar, Largo São João Baptista, Quinta da Várzea). Desde aquí caminar diez minutos en línea recta por la Ctra. Lumiar, girando a la derecha en la Rua Esquerda cuando vea las primeras viviendas bajas. Siguiendo por esta calle el colegio es reconocible por su fachada de azulejos.

Un Paseo por Lisboa que nadie te cuenta

Largo Trindade Coelho Lisboa

Un recorrido de toma de contacto para familiarizarse con algunos de los puntos más pintorescos de Lisboa, siempre es interesante. Este paseo que propongo lo puedes hacer a pie sin problema: Son 2.5 Km. que puedes realizar en 2 horas yendo tranquilo, haciendo fotos, viendo los edificios y curioseando los escaparates. Aunque lo puede realizar al revés, creo que es más interesante recorrerlo cuesta abajo…

Empezamos en la Plaza de Amoreiras (Jardín Marcelino de Mesquita)

Con la llegada del Marqués de Pombal a la corte de José I como primer ministro de  1750 a 1777,  implementó amplias políticas económicas para regular la actividad comercial en todo el país. Entre otras acciones aplicó el modelo francés de las Reales Fábricas. Estas manufacturas reales fueron instalaciones industriales creadas para fomentar la economía portuguesa desde la industria y las manufacturas propias, para frenar la salida de recursos del país.

Jarrón en loza vidriada, estilo chinoiserie. Tomás Brunetto, (1767-1771) Real Fábrica do Rato. Museo Nacional Grão Vasco

Jarrón en loza vidriada, estilo chinoiserie. Tomás Brunetto, (1767) Real Fábrica do Rato. Museo Nacional Grão Vasco

Pombal (un erudito de la Ilustración) en su afán de desarrollar las manufacturas nacionales creó en esta colina el Real Colegio de Manufacturas. Formaban parte: Una fábrica de seda, otra de peines, relojes, botones, barajas de cartas, loza y tejidos, entre otros. Este barrio de artesanos se dedicaba a la fabricación de objetos de lujo para el consumo, y tenían a la Casa Real, la Iglesia, la nobleza y la alta burguesía como sus principales clientes.

El nombre de este jardín -Marcelino de Mesquita- es un homenaje al dramaturgo, poeta y escritor del mismo nombre. Sin embargo, es más conocido por el Jardín de las Amoreiras. Diseñado e inaugurado en 1759 por el Marqués de Pombal evoca los 330 árboles (moreras) plantados para la cría de gusanos de seda. La plaza se rodeó de casas de estructura pombalina construidas para alojamiento de los empleados y aprendices que trabajaban en el hilado de la seda.

Desde el parque se entra a la Mãe d’Agua (el depósito Madre del Agua) y al arco final del Acueducto de las Aguas Libres, construido en el siglo XVIII. Aquí se controlaba el caudal de agua que partía hacia chafarizes (fuentes), fábricas, conventos y casas de nobles, razón que explica que se crearan industrias en la proximidad como las fábricas en Amoreiras y la de Loza en Rato.

El Arco das Amoreiras celebra la llegada del agua por el Acueducto das Águas Libres. Construido antes del terremoto por el húngaro Carlos Mardel (1746-1748)

El Arco das Amoreiras celebra la llegada del agua por el Acueducto das Águas Libres. Construido antes del terremoto por el húngaro Carlos Mardel (1746-1748)

Las callecitas traseras de esta poco concurrida plaza, nos alegran la retina con ejemplos de bonitos “hotelitos” de siglos pasados, que hoy son alojamientos con encanto o restaurantes y bares “fashion”.

"Casa Amora", hotelito con encanto escondido en Amoreiras, Lisboa

En «Casa Amora» te enamorará el silencio y el desayuno en su patio

 

Hasta la ubicación de Procopio frente a este patio del siglo XVIII con su fuente y su suelo adoquinado resulta encantador

«Procopio» situado frente a un patio del siglo XVIII con su fuente y su suelo adoquinado

«Procopio«, que presume de ser el cóctel wine bar más antiguo de Lisboa (1972), se encuentra escondido entre estas calles. Para pasar debes tocar una campanilla y entrarás en un amoroso local decorado a modo de “bistrot parisiense”. La música que suena va del jazz a los blues, pasando por la bossa nova. Te esperan cerca de 50 tipos de cócteles!

Pasamos por Rato adentrándonos en Príncipe Real

Siguiendo con el paseo llegamos al Largo de Rato donde tras el terremoto de 1755, se levantó en esta colina un asentamiento en el que malvivían más de 5000 personas, huyendo de los barrios próximos al Tajo que habían desaparecido. Pombal reconstruyó la ciudad y planificó urbanísticamente estos terrenos creando un nuevo barrio.

Llama la atención el bonito palacio de la plaza, sede del Partido Socialista Portugués, que en otros tiempos fue el palacete de los Marqueses de Viana, y antes un convento. Hoy solo funciona la iglesia que pertenecía al convento.

Si no lo conoces, escondido entre tiendas de barrio se encuentra “Casa de Chá Santa Isabel”. El local regentado por unas antiguas monjas Vicentinas está primorosamente decorado con colorido mobiliario en colores pasteles rosa y azul, cuadros naif y recuerdos religiosos aquí y allá. Las «Vicentinas» como se las conoce, tienen la virtud de ofrecer en un ambiente muy cosy el clásico té de las cinco y otras infusiones, acompañado por los clásicos scones ingleses y bolos caseros (bizcochos). A mediodía suelen servir algunos platos a precios simbólicos.

Joyero lupa para lectura en “What Else”. Su larga cadena permite llevarlo también como collar, barrio principe real, lisboa

Joyero lupa para lectura en “What Else”. Su larga cadena permite llevarlo también como collar

Nos adentramos en el Barrio del Príncipe Real por la Avda. de Rua Politécnica, su arteria principal. Junto con sus calles aledañas tienen una oferta de shopping muy amplia. Debes curiosear en sus pequeños brocantes, anticuarios como «Art Now» o en sus tiendas bien surtidas de moda, accesorios y piezas para la casa como “Maison Decor” y “What Else”.

Maison Decor. artículos de la casa y accesorios personales de plena actualidad, Barrio Principe Real, Lisboa

Maison Decor, artículos de la casa y accesorios de plena actualidad

 

ART Now tienda de antigüedades especializada en art decó y vintage en Lisboa

Art Now tienda de antigüedades especializada en art decó y vintage

Clasificado como bien de interés público, el palacete Palmela (hoy Fiscalía General del Estado) cuenta con salones en estuco y pan de oro, y salitas con increíbles trampantojos para crear ilusionismo espacial, conservando cuadros y esculturas de época, porcelanas, esmaltes de Limoges y un pabellón escultórico en el jardín. Puede ser visitado previa cita.

Su imponente puerta principal preludia el suntuoso interior que sorprenderá al visitante. Dos grandes esculturas, la cariátide de la izquierda representa a la «Fuerza Moral» y el atlante de la derecha simboliza el «trabajo» (Obra de Anatole Calmels)

Cruzamos la Plaza de São Mamede con su simpático alojamiento del mismo nombre, el «Antigo Colegio de Nobles«, institución preuniversitaria fundada en el siglo XVIII como formación inicial de los jóvenes nobles. Fue suprimido en 1837 con la implantación del régimen liberal, transformándose en Facultad de Ciencias de la Universidad de Lisboa. Merece una visita su Jardín Botánico diseñado para apoyar la enseñanza de la Botánica y Principios de Agricultura. Las plantas fueron recolectadas de cada lugar del mundo bajo administración portuguesa. Es tranquilo y silencioso a pesar de encontrarse en el centro de la ciudad, y en los días de calor un rincón refrescante gracias a sus pequeños estanques, sus especies tropicales y los grandes árboles de sombra, que producen microclimas especiales.

Frente a él y para disfrutar de una paradita, nada mejor que el emblemático “Cister”, que puede presumir de ser “una confitería de toda la vida” (1828). El escritor realista Eça de Queiroz, hombre de rutinas, desayunaba siempre aquí y realizaba el mismo recorrido: Deambulaba por Príncipe Real y paraba en el jardincillo de São Pedro de Alcântara para acabar por la Baixa. El jardín del Príncipe Real tiene una hermosa vegetación, donde destaca su viejo y enorme cedro, podado a modo de sombrilla gigante y que da una sombra excelente. Su quiosco tiene mucha demanda a última hora de la tarde.

Los sábados por la mañana se celebra un Mercadillo de Productos Biológicos y otro de Antigüedades, el último sábado del mes y el lunes siguiente. Diseñado en 1860 como barrio residencial, la plaza aún mantiene ese aire de opulencia.

Frutas, verduras y plantas aromáticas

Mercadillo de Velharias en Principe Real

Llama la atención “Embaixada” un antiguo palacete neo-árabe de 1877, el Ribeiro da Cunha, convertido en concept store. Cada espacio es un rincón mágico con sus techos de escayola, lámparas doradas de araña y ascensor de época. Un buen lugar donde encontrarlo todo, desde prendas de diseño, a artículos de moda y belleza, muebles vintage y caprichos, muchos caprichos… No querrás salir en horas.

Este palacio esconde algunas de las marcas más interesantes de Lisboa

En tu deambular por la R. Dom Pedro V, déjate caer en “El Pavilhão Chinês”, un mítico bar, casi un mini museo diría yo. Está decorado con piezas de arte y mobiliario de los siglos XVIII, XIX y XX. Su atmósfera romántica y decoración te traslada a épocas pasadas. Tienen un amplio catálogo de tés y cócteles. Es todo una institución. Y en cuanto a restaurantes, aquí se reúnen los restaurantes más in de la ciudad.

A Cevicheria de Kiko Martins, cocina peruana pero bajo un prisma portugués, Principe Real, Lisboa

«A Cevicheria de Kiko Martins», cocina peruana pero bajo un prisma portugués

Llegamos al Mirador de Sao Pedro de Alcantâra, un lugar tranquilo con una privilegiada terraza, desde donde podrás disfrutar del skyline al otro lado de la Baixa: El castillo de San Jorge rodeado de árboles en una colina y los barrios que la rodean: Alfama, São Vicente, Graça. De aquí sale el elevador de  Glória, si quieres llegar a la Praça de Restauradores sin descolocarte un pelo.

Monumento erigido en 1904 y que representa a Eduardo Coelho, fundador del periódico “Diário de Notícias”, que tiene a sus pies un niño con ejemplares del diario

No dejes de entrar en la Iglesia de São Roque, con sus opulentos mosaicos y piedras semipreciosas que adornan la Capilla de São João. Anexado, el Museo de Arte Sacra con la colección de objetos religiosos y tesoros de la vecina iglesia.

Para finalizar en el el Chiado

Bajando llegas finalmente a la Praça Luis de de Camões, conocida como Largo Camões con un monumento construido en honor al poeta. Bulliciosa, siempre abarrotada de artistas callejeros, grupo de turistas y concentraciones de todo tipo. Estás en Chiado, barrio bisagra entre la Baixa y Barrio Alto, pero sin duda uno de los barrios con más movimiento de Lisboa. Es un área de cafés tradicionales como el archiconocido «A Brasileira», café literario que frecuentaba Pessoa, y también donde están la mayoría de teatros de la ciudad: El Teatro Municipal de São Luiz, con una variada programación, el Teatro da Trindade y la Ópera en el Teatro São Carlos.

Largo Camões, punto de encuentro habitual

Largo Camões, punto de encuentro habitual

También es una de mejores zonas para ir de compras. Elegantes comercios de marcas internacionales, pasando por tiendas remodeladas en clave moderna pero manteniendo sus raíces tradicionales. Un entramado de empinadas cuestas donde se esconden mil y una tiendas (desde centenarias a multi espacios).

Productos de siempre como estos jabones comercializados entre 1920 y 1960, con un sutil aroma floral envueltos en etiquetas centenarias, y reeditados en exclusiva para “A Vida Portuguesa”

Productos de siempre como estos jabones comercializados entre 1920 y 1960, con un sutil aroma floral envueltos en etiquetas centenarias, y relanzados en exclusiva para “A Vida Portuguesa”

Tiendas interesantes son “A Vida Portuguesa” que te acerca las marcas portuguesas con solera y que es un resumen la esencia del país, y “Ceramica na Linha”, con una variada y preciosa oferta en loza (delicadas gaviotas para colgar de la pared, platos, jarras, fuentes o bols). Un sueño, y donde su principal reclamo es que compras al peso.

Ceramica na Linha, venda cerámica y vajilla utilitaria al peso en el Chiado, Lisboa

Ceramica na Linha, vende cerámica y vajilla utilitaria al peso

¡Disfruta de tu paseo!

Direcciones de interés

  • «Casa Amora»  Rua de João Penha, 13  – T. (+351) 211923234 reservas@casaamora.com
  • «Procopio»: Alto de São  Francisco, 21 – Horario: 18h00-02h00 / Sábado: a partir 21h00 / Domingo cerrado.
  • «Casa de Chá Santa Isabel»: Rua de São Bento, 700
  • «What Else»: Rua da Escola Politécnica, 219
  • «Maison Decor»: Rua Nova de São Mamede, 30
  • «ART Now»: Rua Nova de São Mamede, 28
  • Jardín Botánico: Rua da Escola Politécnica, 56/58 – Horario: Octubre a Marzo: 9h00-17h00 y Abril a Septiembre: 09h00-20h00  –  Precio: 3€
  • «Confeitaria Cister»:  Rua da Escola Politécnica, 101-107
  • «Pavilhão Chinês»: Rua Dom Pedro V, 89 – Horario: 18h00-02h00 / Domingo 21h00-022h00
  • «A Cevicheria de Kiko Martins»: Rua Dom Pedro V 129 –  Horario: 12h00-24h00
  • «A Vida Portuguesa»: Rua Anchieta, 11 – Horario: Lunes a Domingo: 10h00-20h00
  • «Ceramica na Linha»: Rua Capelo 16 – Lunes a sábado 10h00-20h00 / Domingo: 12h00-20h00

Localización

De paseo por la Praça de las Flores (Lisboa)

Kiosco Plaza Flores, Lisboa

La romántica Praça de las Flores es uno de los rincones más tranquilos de Lisboa. Mantiene la tranquilidad de siempre, y su minúsculo tamaño es una invitación para que te sientes en sus bancos a la sombra de los árboles que rodean la pequeña fuente, plátanos, tilos y magnolios, y te abstraigas del bullicio que corre por las principales calles del barrio de Príncipe Real.

Su antiguo kiosco, con sillas y mesas pintadas en tonos lila, es sinónimo de prensa y café o cerveza al final del día cuando la luz comienza a escasear.

Kiosco en la Plaza de las Flores

Kiosco en la Plaza de las Flores

La excelente ubicación de la Praça de las Flores, te permitirá descubrir las callejuelas que a modo de nervaduras unen el Barrio Alto con el de Príncipe Real y el barrio de São Bento. Casas decadentes con fachadas cubiertas de azulejos, unas restauradas y otras no, escalones irregulares, calles muy cuesta abajo o muy cuesta arriba, según vayas.

Travessa de Arrochela

 

Copas con encanto y música por los pequeños bares de la Rua de São Marçal

Copas con encanto y música por los pequeños bares de la Rua de São Marçal

Cafés con encanto, mercerías antiguas, tiendas de libros antiguos, o tiendas congeladas en el tiempo que parecen sacadas de algún libro de Fernando Pessoa, calles donde sentirás que aquí la vida transcurre muy despacio, y de donde no te querrás marchar.

 

Por el barrio de São Bento, la "Companhia Portugueza do Chá", especializada sólo en té, accesorios y artículos relacionados con este mundillo

Por el barrio de São Bento, la «Companhia Portugueza do Chá», especializada sólo en té, accesorios y artículos relacionados con este mundillo

En los alrededores entre casas coloristas hay pequeñas terrazas y cafés, como “Pão de Canela”, ideal para tomar un café o un brunch, o el cercano “Cantinho Lusitano” (R. dos Prazeres, 52)

Bajando por la Rua Nova da Piedade llegas al Palacio de São Bento (un edificio de estilo neoclásico que es sede del Parlamento Portugués) no sin antes pasar por la heladería italiana “Nannarella”, que desde 2013 lleva haciendo cremosos helados de una consistencia firme que no se derriten fácilmente. Hechos “alla romana” con recetas tradicionales y de forma artesanal. Aquí pagas la cantidad de helado/el tamaño del vaso o del cono, no el número de sabores.

Nannarella

Y si eres un apasionado de las tiendas de antigüedades de toda índole o un poco “vintage, sigue hasta el cruce con la R. de São Bento, donde están agrupadas la gran mayoría de ellas. Un paseo por aquí se hace muy ameno curioseando entre sus tiendas, y seguro que sales con algo entre sus brazos, ya que hay piezas para todos los bolsillos.

Juego de café de Limoges

 

Muñecas, licoreras, objetos curiosos

 

Cerca de aquí se encuentra un museo poco conocido como es la Casa Museo Amália Rodrigues, la fadista más grande que ha dado este país. Fue durante medio siglo la casa de la cantante, y convertida en museo tras su fallecimiento. La casa guarda recuerdos de sus viajes, objetos curiosos como una guitarra del siglo XIX, y personales como zapatos y joyas. Todo se encuentra expuesto y conservado como si la dueña viviera aún en la casa. (R. de São Bento 193 – martes a domingo de 10.00-18.00)

Dormitorio de la fadista

Te recomiendo perderte por sus calles!

 

Localización:

Hip, hip, hurra el Tranvía n.º 24 vuelve para quedarse (Lisboa)

Vista de Lisboa

Lisboa la de las siete colinas, que mantiene una red de veteranos  tranvías (“Carris”) que trepan por sus colinas o van por la orilla del Tajo, tiene una nueva línea de tranvía: El 24. Bueno, para ser exactos, el tranvía 24 vuelve para quedarse.

Realmente ya se inauguró en 1905, pero fue suspendido temporalmente de servicio en 1995 durante las obras del parking subterráneo en Campolide, y a continuación durante 1997 la construcción del Metro en Largo de Rato.

El tranvía 24 sigue una trayectoria circular en dos sentidos y une la Plaza Luis de Camões con Campolide. Su apertura hasta Cais do Sodré (zona de vida nocturna con bares, restaurantes y clubes de burlesque) está prevista para 2019.

Tanto el Ayuntamiento como Carris Eléctricos habían recibido infinidad de peticiones, sobre la necesidad de reactivar esta línea, ya que unía una zona mal comunicada como es Amoreiras y Campolide con el centro histórico.

Hasta ahora, el trayecto directo desde el centro de la ciudad (Baixa-Chiado) hasta Amoreiras (zona comercial y distrito financiero) sólo era posible en Autobús o andando a través de una empinadisima subida desde la Plaza de Marqués de Pombal (una auténtica rompepiernas).

El tranvía 24 a su paso por la R. de São Pedro de Alcântara, camino de la Plaza de Luís de Camões, auténtico cruce de líneas de los tranvías lisboetas

El tranvía 24 a su paso por la R. de São Pedro de Alcântara, camino de la Plaza de Luís de Camões, auténtico cruce de líneas de los tranvías lisboetas

Además la creciente popularidad del Barrio Alto y Príncipe Real por sus servicios durante el día, y de noche por ser el lugar perfecto para disfrutar de los lugares de diversión y restauración que ofrece, justificaba si cabe aún más la reapertura del Tranvía 24.

“A Carioca” centenaria tienda de cafés y tés. Su Té Gorreana de las Azores, es muy reputado

“A Carioca” centenaria tienda de cafés y tés. Su Té Gorreana de las Azores, es muy reputado

Sin duda alguna, potenciará el comercio en los barrios, y el boom turístico, ya que ahora se puede acceder de una forma fácil y rápida una zona de Lisboa que antes no estaba tan al alcance.

A bordo del pintoresco tranvía amarillo recorrerás un trayecto que comienza en la bulliciosa Plaza Luis de Camões donde entre sus calles todavía quedan tiendas centenarias y tradicionales.

Subiendo por la R. Nova Trindade los puntos de interés incluyen la Iglesia y Museo de São Roque de fachada austera pero de magnífico ornamentado interior, fruto de su mecenazgo real, el romántico Mirador de São Pedro de Alcântara en pleno Barrio Alto, conocido por su animada vida nocturna con bares de buen ambiente como el «O 36», y por supuesto el elevador de Glória.

Primorosas tiendas de antigüedades

Primorosas tiendas de antigüedades con apretadas vitrinas abundan por el Bº Príncipe Real

A continuación pasarás por el maravilloso barrio de Príncipe Real con sus tiendas de moda y antigüedades, palacetes, golosas coffee shops y el recién restaurado Jardim Botânico, cinco continentes en un solo lugar, que lo hacen un rincón refrescante donde descansar junto a sus estanques en los días de calor.

El señorial Palacio Ribeiro da Cunha, hoy es "Embaixada" un Concept Store que atrae a lisboetas y turistas

El señorial Palacio Ribeiro da Cunha, hoy es «Embaixada» un Concept Store que atrae a lisboetas y turistas del mundo entero

Avanzando por la R. Escola Politécnica llegas a Largo de Rato, espacio que tras el terremoto de 1755 el ilustrado Marqués de Pombal planificó urbanísticamente para promover la instalación de industrias (peines, loza y sedas). Si te bajas aquí para explorar la zona, ten cuidado y mira bien antes de cruzar. Por aquí pasan coches y autobuses en todas las direcciones.

Los portugueses son muy golosos, y se nota en la variedad de sus dulces como estos Merengues Coloreados

Los portugueses son muy golosos, y se nota en la variedad de sus dulces como estos merengues coloreados. La R. da Escola Politécnica está llena de apetitosas confiterías

“Largo” es un espacio amplio donde desembocan y nacen una serie de calles, avenidas y callecitas. A diferencia de una plaza que suele ser más o menos redonda o rectangular, el largo suele ser de forma algo irregular y alargada. El 24 pasa por delante del inmenso Palacio de los Marqueses de Viana, donde en el siglo XIX desfilaba la flor y nata de la sociedad lisboeta, y hoy es sede del Partido Socialista Portugués.

Ayer antiguo palacete y hoy sede del Partido Socialista. Poster de Mario Soares en el tramo de escalera

En la parada de Amoreiras como en un pañuelo, tienes el Museo Fundação Arpàd Szenes-Vieira da Silva en una plaza ajardinada, el Reservorio Mãe d’Água das Amoreiras con restos del Acueducto que en el siglo XVIII recogía y distribuía agua para la ciudad, y el Centro Comercial Amoreiras con un elevado número de atractivas tiendas, donde su hipermercado Jumbo Pão de Açúcar tiene una interesante sección de vinos.

Desde aquí y bordeando el Centro Comercial por la R. Carlos Alberto da Mota Pinto, llegas a Campo de Ourique un barrio muy auténtico con Mercado Gourmet.

Plaza Amoreiras con Jardín Marcelino Mesquita frente al Museo Arpad Szenes

Plaza Amoreiras con Jardín Marcelino Mesquita frente al Museo Arpad Szenes

El trayecto finaliza en Campolide, donde no debes dejar de ir a «Stop do Bairro», una formidable casa de comidas familiar que se llena a diario con parroquianos asiduos.

Deliciosos platos con estos Choquinhos a la Angolana con Piri Piri

Deliciosos Choquinhos a la Angolana con Piri Piri

Entre sus especialidades: Almejas Bulhão Pato (12,50€), arroz de tamboril o de gambas (12,50€), excelentemente guisados por la angolana Doña Rosa, que lleva aquí desde hace más de 30 años. Raciones abundantes, sencillo y manejable (ca 15€ p/p). (R. Marquês de Fronteira, 173 – No reserva)

Información de interés.-

  • El precio del billete a bordo solo ida 2.90€, pero es más interesante comprar un billete de transporte público ilimitado de 24h en cualquier estación de metro, que incluye metro y líneas de tranvía y autobús (ca. 7€)
  • El tranvía circula todos los días de 07.20 a 20.30 (laborables), de 08.00 a 19.40 sábados y de 11.00 a 18.30 domingos y festivos nacionales.

Las coloridas lanas de Tricots Brancal (Lisboa)

Tricots Brancal, conocida como Casa Justo, es una empresa familiar originaria de Covilha, en el corazón de la Sierra de Estrela dedicada a la manufactura y elaboración de sus propia lanas, que va desde la hilatura, el lavado y peinado de la lana.

Para su venta, cuenta con unas 23 tiendas repartidas por todo el país, como Porto, Aveiro, Braga, Guimarães o Coimbra, entre otras. En Lisboa tiene tres tiendas (Baixa, Areeiro, Campo de Ourique).

En Tricots Brancal tienen lana gorda para los proyectos más rápidos como gorros de invierno

Su filosofía de empresa les hace estar al tanto de las últimas tendencias en el mercado: Colores berenjena, caldero, azul petróleo..

Orígenes

En sus orígenes la economía de Covilhã se centraba en los recursos naturales de la montaña. De la mano de la comunidad judía asentada en la Edad Media en esta zona, Covilhã se convirtió en el principal centro de producción lanera del país. Región montañosa de la sierra de Estrela a 1.995m altitud, es famosa además por su producción de queso de oveja (Queijo da Serra) y el único lugar de Portugal donde se puede practicar deportes de invierno (Penha da Saúde).

Bajo la reforma desarrollada por el Marqués de Pombal en 1763, se creó la Real Fábrica de Paños da Covilhã que impulsó la industria de lanas y tejidos.

Lo que comenzó como una economía de subsistencia viviendo de los recursos de la montaña, paulatinamente se ha convertido en una actividad económica muy duradera. Pasó de ser un centro de producción de tejidos de lana de carácter doméstico y local, a ser la principal economía de la región, llamándose el “Manchester portugués”, como se conoce a esta ciudad-fábrica textil, que produce casi dos tercios de la lana del país vecino.

Hoy sus fábricas de tejidos y lanas son proveedoras de grandes marcas textiles mundiales como Hugo Boss, Calvin Klein y Ermenegildo Zegna entre otros.

Tricots Brancal en la Baixa Pombalina, Lisboa

En la parte baja de Lisboa próxima al río Tajo y separando Alfama del Barrio Alto, se encuentra el barrio de la Baixa Pombalina, en honor al Marqués de Pombal, quien reconstruyó su trazado siguiendo las pautas arquitectónicas racionalistas, tras el gran terremoto e posterior incendio en 1755.

Entonces y ahora constituía uno de los principales lugares de encuentro de los lisboetas. Por las concurridas y bulliciosas calles de la Baixa bajaban la emergente clase media, los banqueros y los burócratas. Por su proximidad con los muelles para el embarco y desembarco de personas y mercaderías, existían muchos comercios, bancos, Casas de Contratación (por sus colonias en ultramar), y como no animadas cafeterías y decimonónicas terrazas (La Suiza, Martinho da Arcada por ejemplo y todavía activas).

!Que tiempos aquellos! Rua dos Fanqueiros, Lisboa, 1945.
©Judah Benoliel, in archivo photographico da C.M.L.

La Baixa se compone de una retícula de calles paralelas que descienden hasta el río Tajo, y empiezan y terminan en distintas plazas como la del Comercio, Figueira y Rossio. Muchas de ellas mantienen el nombre de las actividades a las que se dedicaban: Rua Áurea, Rua Ouro, Rua da Prata, Rua dos Douradores o Rua dos Sapateiros.

Entre la Rua de Alfândega y la Plaza de Figueira se encuentra la Rua dos Fanqueiros. Aquí se asentaron comercios relacionados con los tejidos y la quincallería. Hoy esta línea de negocios se ha ampliado también a tiendas de ropa de casa, uniformes de trabajo, mercerías y tiendas de abalorios, y no solo en esta calle sino también en las transversales.

Factores como tener los precios por debajo de la media europea y ser uno de los destinos turísticos más importantes en Europa, convierten a Lisboa en una alternativa muy interesante para los grandes inversores. Ningún barrio es ajeno a la rehabilitación urbana que está viviendo en estos momentos. En la Baixa ha aumentado la restauración de edificios antiguos y degradados, para convertirlos en hoteles boutique y/o apartamentos turísticos.

Tienen lana gorda para los proyectos más rápidos y finos para prendas más elaboradas como jerséis

Tienen tanto lana gorda para los proyectos más rápidos como ovillos finos para las prendas más elaboradas ©Maria Pratas

Aunque la Rua dos Fanqueiros no tiene el fuste de la Rua Augusta, mantiene en sus alrededores tiendas con solera y sabor. Con estas obras la Baixa está recuperando el brillo de tiempos pasados.

La sucursal que Tricots Brancal abrió al público en 1962 mantiene el sabor añejo de entonces. Este comercio ha sido testigo de la historia de Lisboa durante los últimos 55 años, auténtico pulmón comercial de la ciudad.

Edificio vestido con azulejos, balcones de hierro colado, empedrado portugués utilizado en la pavimentación de las aceras con adoquines en blanco y negro. Su escaparate con bonitas prendas y lanas de colores te invitan a entrar

Edificio vestido con azulejos, balcones de hierro colado, aceras con el clásico empedrado portugués de adoquines en blanco y negro. Su escaparate con bonitas prendas y lanas de colores te invitan a entrar

En la parte superior de estos edificios se mezclan las moderneces, el «high-tech» y “el wifi” y en los bajos, comercios de trato personalizado y cercano con una estética que las desmarca del resto. Esto forma parte del paisaje urbano de Lisboa y de sus señas de identidad. Son especiales por dentro y por fuera. El Ayuntamiento, consciente de ello, tiene identificados una serie de locales emblemáticos que, en su opinión, hay que proteger.

Interior de la tienda de Tricots Brancal, con paredes de lana hasta el techo ©Cyclingshepherd

Las tiendas de Tricots Brancal

La especialidad de Brancal es el punto, teniendo a la venta una extensa gama de lanas en madejas y ovillos. Su amplia diversidad en calidades comienza por la pura lana 100%, el acrílico, el algodón 100% y una gran variedad de mezclas haciendo sus artículos únicos en el mercado luso.

Su público es muy variado, pues va desde la abuela que hace prendas para sus nietos,  al joven que hace punto por el carácter terapéutico que tiene de calmar cerebros estresados. Como además están de moda las reuniones de tejedoras, donde aparte de tejer con tus compañeras de mesa, charlas de infinidad de temas y te lo pasas bien, siempre hay alguien como tú, siguiendo con la vista su extensa y colorida pared multicolor.

 calle Tendería se lo ponen difícil a los indecisos que no sepan qué tela elegir para su cas

Suele haber un muestrario de los tipos de hilo que te pueden vender y de los colores de lana que puedes tener. Su alta variedad en torno a 60-70 tipos de hilos en todos los colores, hacen difícil tu elección.

Una vez tengas la decisión hecha, simplemente le dices a la vendedora cuánto peso u ovillos quieres. Ella te lo pesa en una báscula (sello característico de la casa) y voilà!

Dirección:

Rua dos Fanqueiros, 254 – Lisboa (Baixa) – Tel. 21 887 39 40

 

Calouste Gulbenkian, el Amor al Arte

Lisboa es fado, es el café de Pessoa, es el barrio de Alfama con su tranvía, pero también es museos. La ciudad cuenta con gran número de interesantes museos y éste, para los amantes de la historia y del arte, es uno de ellos.

 

El edificio, austero y sencillo, en hormigón con grandes ventanales, a la mejor manera de Mies van der Rohe

El Museo Calouste Gulbenkian en Lisboa, probablemente sea la colección privada de arte más importante de Europa, tanto en calidad como en cantidad. Aquí, como un viaje en el tiempo a las diferentes épocas, se exhiben más de  6.000 piezas, que van desde la más remota antigüedad hasta los principios del siglo xx.

El jardín de inspiración oriental con tres senderos diferentes, es muy apreciado en Lisboa. Diariamente acuden muchas personas en busca de tranquilidad

El artífice fue Calouste Gulbenkian nacido en Estambul en 1869, de una familia acomodada armenia originaria de Capadocia, que fue un pionero en la industria del petróleo en Oriente Medio tras la I Guerra Mundial. Su ojo para los negocios le permitió amasar una gran fortuna; de hecho era conocido como “Mr. 5%”, por ser la comisión que cobraba en sus negociaciones.

 

Grupo Escultórico «La Primavera». De Alfred Janniot. Piedra caliza ligeramente policromada (1919-1924)

«La Primavera» perteneció a Gabriel Voisin, diseñador de aviones y coches, inventor de los frenos ABS y del famoso Biscooter, un microcoche que se hizo popular en España. C Gulbenkian la adquirió en la casa de subastas Drouot (1939), y de allí pasó a decorar el jardín de su casa de campo cerca de Deauville, Normandía

Su mayor pasión fueron las obras de arte, colección que fue creando a lo largo de su vida, gracias a sus viajes, y a sus agentes que como águilas acechaban las casas de subastas, frecuentaban anticuarios, y sabían quién era aquel aficionado que necesitaba vender urgentemente una pieza.

Durante la II Guerra Mundial, en 1942, llegó a Lisboa, “sala de espera” para aquellos que aguardaban su embarque hacia los Estados Unidos. Aquí en el lujoso Hotel Aviz  ocupó con su familia toda una planta hasta el día de su muerte, 13 años después.

 

La cerámica otomana de Iznik, Anatolia (s. XVI), es un codiciado objeto de deseo al ser escasa su aparición en el mercado del arte. Este plato con un vistoso diseño decorado en estilo floral y ejecutado con pigmentos brillantes, fue adquirido por C Gulbenkian a la casa de subastas Christie’s, Londres (1898) al comienzo de su carrera como coleccionista

Las salas dedicadas al arte clásico y oriental, de las culturas mesopotámicas, egipcias, greco romanas e islámicas, tienen a mi modo de ver las piezas más impresionantes, como las colosales alfombras bordadas en hilo de seda, oro o plata, los azulejos Iznik otomanos, piezas de cerámicas persas, objetos laqueados chinos y japoneses.

Exclusiva colección de inros (XVIII-XIX), cajas tradicionales japonesas que servían para guardar objetos pequeños (como medicinas y hierbas), y llevar colgados del fajín del obi que carecía de bolsillos. Sus materiales eran piedras semipreciosas, metales nobles, marfil o piezas lacadas

 

Luminosos esmaltes en la «familia de los rosas» decoran estas cerámicas chinas manchú de la Dinastía Qing con animales y flores, donde destacan los crisantemos, símbolo taoísta de la simplicidad y la perfección

 

Perro Foo, Periodo Kangxi, Dinastía Qing, China (1700-1720). Míticos en la tradición budista, suelen verse en pareja en los umbrales de templos y palacios como protectores de edificios, rugiendo y con un aspecto diabólico para ahuyentar a los malos espíritus

La segunda parte, dedicada al arte europeo, comprende desde el periodo medieval hasta principios del siglo XX. La pintura ocupa un gran espacio pasando de la pintura del siglo XV, a las escuelas de pintura holandesa y flamenca, hasta llegar a la escuela de Barbizon. Aparte de eso hay mobiliario, orfebrería, marfiles, libros manuscritos ilustrados y esculturas por doquier.

 

Cesto de Rosas. Henri Fantin-Latour (1885). Latour realizó muchas composiciones florales, aprovechando las rosas que encontraba en el jardín de su casa de campo en Normandía, convirtiendo a estas en el motivo principal  de sus obras

Un lugar sorprendente es la pequeña sala dedicada a la obra del orfebre René Lalique, referente de la joyería francesa contemporánea y del que el matrimonio Gulbenkian eran grandes admiradores. Sus figuras de mujeres enigmáticas, motivos zoomorfos y vegetales combinados con ópalos y otros materiales semipreciosos como esmaltes, carey o nácar, fueron muy solicitadas entre la alta burguesía de la época, siempre a la búsqueda de piezas extraordinarias y novedosas.

Diadema «Cabeza de Gallo» (1897-1898) de René Lalique montada en oro y esmalte con una amatista en el pico. Pieza con cierta inspiración de los penachos mitológicos

Calouste Gulbenkian comenzó a adquirir obras de arte de una manera sistemática desde finales del siglo XIX hasta 1953. Antes de morir, este mecenas armenio que se enamoró de Lisboa, creó la fundación que lleva su nombre, legando sus bienes que él llamaba “su harén” al Estado portugués, como prueba de su gratitud por la acogida que tuvo, y que refleja su amor por la belleza y su curiosidad intelectual.

Diana de Houdon en mármol (1780). Perteneció a la colección privada de la emperatriz Catalina II de Rusia. C Gulbenkian la adquirió al Museo Hermitage en 1930

 

Modernidad y Tradición en Campo de Ourique (Lisboa)

Sobre una de las siete colinas de Lisboa se alza el barrio de Campo de Ourique, uno de los lugares que mejor resistió el envite del terremoto seguido de un tsunami en 1755, debido a la geología del lugar y a su situación. Era tierra de huertos, granjas y fábricas (seda, cerámicas, peines de marfil), marcadamente rural, que abastecía las necesidades de la ciudad, y que a raíz de este hito se consolidaría urbanísticamente para afrontar la carencia habitacional.

palacete siglo XIX en campo de ourique rua almeida e sousa 4 lisboa

Palacete con azulejería en la fachada (R. Almeida e Sousa, 4)

El segundo desarrollo, a finales del siglo XIX, lo realizó el ingeniero Federico Ressano García, quien proyectó el trazado reticular de las calles, dotando al barrio de agua, gas y electricidad, facilitando líneas de teléfono e incorporando el tranvía. Campo de Ourique se convirtió en símbolo de la modernidad y la vanguardia residencial de la Lisboa de entonces.

edificio de azulejos azueles en almeida e sousa 27 campo de ourique lisboa

Colorido edificio frente al Jardim da Parada

Ressano diseñó y forjó, bajo influencias haussmanianas, el desarrollo urbanístico de Lisboa, dejándonos aportaciones como la Avda. Liberdade o la Avda. 24 de Julio, que discurre junto al Tajo, donde sus antiguos almacenes portuarios hoy son modernos restaurantes y discotecas (Docas de Alcantara).

rua ferreira borges en campo de ourique_lisboa

La Rua Ferreira Borges mantiene la estética haussmaniana: Calle arbolada, cafés y adoquines

En tu paseo verás “gaioleiros”, edificios que corresponden al boom urbanístico de este periodo. Deriva de la palabra gaiola (jaula) y se caracterizaban por tener una estructura más resistente a los terremotos. Los balcones con diseños exuberantes, junto con el uso de frisos floreados, se convirtieron en unos de los elementos decorativos de las fachadas.

edificio gailoeiro en campo de ourique lisboa

Edificio «gailoeiro» en R. Tomás da Anunciação, 17

puerta gaioleiro en campo de ourique lisboa

Las puertas  en madera o hierro eran normalmente muy lucidas

También hay referencias de edificios modernistas (Arte Nova), cuyas fachadas se abren paso entre curvas, barandillas, sinuosidades vegetales y florales.

Edificio arte nova modernista en campo de ourique

Uso de motivos florales rematando vanos

Es magnífico el edificio diseñado por Ernesto Korrodi (R. Ferreira Borges 1), con un alto grado de ornamentación, “A Concorrente” justo enfrente (R. Saraiva de Carvalho, 143), y la panadería “A Panificação Mecânica” (R. Silva Carvalho, 209) donde destacan los azulejos cerámicos del celebérrimo Rafael Bordallo Pinheiro. Junto con otros ceramistas portugueses e inspirados en la obra de Bernard Palissy, crearon el movimiento de «Escuela de Caldas da Rainha«, produciendo piezas naturalistas inspiradas en la fauna y flora que les rodeaban.

 

edificio a tentadora pasteleria en campo de ourique lisboa

Edificio de Korrodi con «A Tentadora» café lisboeta a pie de calle

a panificadora mecanica panaderia en campo de ourique lisboa

A Panificação Mecânica: La espiga del azulejo indica que estamos en una panadería, pero también tiene un valor simbólico: La abundancia

Igualmente está presente el art decó con su característica estética purista y líneas geométricas (R. Saraiva de Carvalho, 64 y R. Almeida e Sousa, 53).

edificio años 30 en la rua almeida e sousa 41 campo de ourique lisboa

Sencillo edificio sencillo Art Decó: Líneas horizontales, sutil proa, puerta de acceso y dosel metalico (R. Almeida e Sousa, 41)

El barrio siguió creciendo y las sucesivas olas de crecimiento urbano reflejan las líneas de los años 40, 50 y 60, hasta hoy.

Históricamente también tuvo su papel en el futuro del país. La I República fue una realización de la burguesía ante una desprestigiada monarquía, pero en su periodo revolucionario contó con la colaboración popular. Aquí, la noche del 4 de Octubre de 1910 un grupo de civiles liderados por Machado Santos comenzaron el movimiento rebelde. Y esa misma noche, el cercano Regimiento de Artillería I fue el primero en adherirse a la revolución.

Una placa en R. Campo de Ourique, 93 nos recuerda que aquí comenzó la marcha revolucionaria

La neutralidad portuguesa, dentro de su alianza con Inglaterra durante la II Guerra Mundial, hizo que el Presidente Salazar mantuviera una política de visados bastante liberal, lo que permitió la entrada de un elevado número de judíos (ca. 100.000). Lisboa se convirtió en lugar de tránsito para quienes veían la salvación al otro lado del Atlántico, y se cuenta que acogió a un gran número de ellos.

En la actualidad Campo de Ourique es relativamente poco turístico comparado con otros barrios (escasos apartamentos turísticos y hoteles). Aún mantiene esa sensación de barrio, donde “a la vuelta de la esquina” encuentras todo lo que te pueda hacer falta, pasear (es muy plano), comer en sus restaurantes y tascas, comprar en sus tradicionales mantequerías y droguerías. Al mismo tiempo ha logrado ese difícil equilibrio entre mantener su esencia y adaptarse a los tiempos. Es conocida por sus tiendas gourmet, sus acogedoras delicatessen y tiendas vintage junto con tiendas de todo tipo, especialmente las de caprichos para la casa.

Tras la última parada del tranvía 28 aparece el foodie Mercado de Campo de Ourique (R. Coelho da Rocha 104), construido en 1934 y reformado recientemente, que combina a la perfección la función de mercado de abastos con la de espacio gastronómico. La oferta se completa con conciertos de jazz, fados y showcooking. Este mercado, junto con el de la Ribeira, el multicultural de Martin Moniz o el incipiente Algés, a unos 11 km de Lisboa, son hoy por hoy los centros gourmet en la capital lusa.

mercado foodie en campo de ourique

Espacio de ocio gastronómico

Saliendo del Mercado de Campo de Ourique por la R. Coelho da Rocha, hacia la R. Tomás da Anunciação, nos encontramos con el acogedor parque Jardim da Parada en el corazón del barrio e importante espacio urbano para la comunidad.

parque teofilo braga jardim da parada em campo de ourique lisboa

Apacible parque que invita al paseo

sueca juego cartas que se juega en los jardines lisboetas

«Sueca», juego de cartas que se juega en los jardines lisboetas

El nombre le viene de que aquí se realizaban las paradas del cuartel militar de Travessa de Cima dos Quartéis construido por el Conde Lippe en 1762, a petición del Marqués de Pombal, en un esfuerzo por reorganizar y modernizar el ejército portugués. Residencia de varios regimientos militares, su suelo tiene referencias masónicas (suelo ajedrezado y compases). Lippe y varios de sus militares eran masones, y se cree que Pombal se habría iniciado durante su estancia en Londres como diplomático.

maria da fonte estatuta en parque jardim da parada campo de ourique

Maria da Fonte, símbolo de la libertad popular, hizo caer al gobierno de Costa Cabral, al querer prohibir enterrar en las iglesias (1846). En las aldeas se creía que los difuntos quedaban desprotegidos si no eran debidamente enterrados

El escritor Fernando Pessoa (con sus heterónimos) vivió aquí los últimos quince años de su vida. Hoy su Casa Museo está adaptada como centro cultural donde se organizan distintos eventos y cuenta con una importante biblioteca de acceso libre dedicada a la poesía. Solo se conserva el dormitorio original del autor, así como algunos objetos personales (R. Coelho da Rocha, 16).

 

libros de fernando pessoa de la casa museo en campo de ourique_lisboa

No es un diccionario, sino un libro que recoge un conjunto de informaciones y datos sobre la vida y obra de Fernando Pessoa

 

A pocos minutos de aquí y en línea recta por la R. Saraiva de Carvalho, te encontrarás con una minúscula plazoleta, dentro de un pequeño oasis de casas bajas. Verás el busto del Duque de Wellington  próximo al  Hotel da Estrela**** y la Escuela de Hotelería y Turismo, donde por 15€ puedes tomar el menú del día preparado por estudiantes de los últimos cursos bajo la supervisión de profesores de la escuela.

 

Desde aquí llegarás al cercano barrio Amoreiras y verás el Acueducto de las Aguas Libres, construido en 1731 para resolver los problemas de abastecimiento de agua que sufrían los barrios lisboetas (salvo Alfama que contaba con manantiales propios). Para su financiación se cobró un impuesto indirecto. Tuvo tanto éxito, que a lo largo del siglo XIX  se fueron ampliando los puntos de captación, los ramales por donde discurría el agua, y la construcción de fuentes públicas (chafariz) por distintos puntos de la ciudad.

Para finalizar, resulta interesante visitar el Cementerio de Prazeres (Praça São João Bosco, 568), construido a raíz de un brote de cólera que asoló a Lisboa ca. 1833. Muchos vienen por curiosidad, otros por superstición. Es el llamado necroturismo, que ha ganado tantos adeptos últimamente que hasta hay una Ruta Europea de Cementerios singulares. Aquí yace Bordallo Pinheiro, el escritor italiano Antonio Tabucchi y el político Mario Soares. La fadista Amalia Rodrigues y el escritor Fernando Pessoa también estuvieron enterrados aquí, aunque posteriormente trasladados al Panteón Nacional y al Monasterio de los Jerónimos respectivamente para un entierro de altura.

Un recorrido guiado gratuito entre sus tapias te permitirá conocer algo mejor la arquitectura funeraria (masonería, símbolos profesionales), las historia de algunas personalidades que aquí yacen o participar en visitas nocturnas en la oscuridad de la noche rodeado de esculturas. Conviene reservar (+351 213 961 511 – dmevae.dgc@cm-lisboa.pt)

Selección de establecimientos y tiendas que me han encantado, hallazgos….

Para Comer

Stop do Bairro: Muy bueno sus platos de cuchara y sus pescados sobre todo su Garoupinha Grelhada à Angolana (mero a la plancha con salsa picante). El local se les ha quedado pequeño y abrirán en breve otro establecimiento por el barrio. Auténtica casa de comida con raíces, donde sus más de 40 años de existencia lo dicen todo. Hay que seguir la pista a este mítico lugar.

Moules & Beer: Deliciosos mejillones servidos con diferentes salsas (la de thai y curry, superior) acompañados por crujientes patatas fritas que han de acompañarse de una “Imperial” (caña de cerveza) (R. 4 de Infantaria, 29).

moules beer restaurante mejillones en campo de ourique lisboa

Mejillones en salsa picante acompañado de patatas fritas

Magano: Genuina cocina regional  donde el Alentejo dicta las reglas: Deliciosa su açorda alentejana, su perdiz escabechada y sus verduritas fritas tipo tempura (peixinhos da horta) (R.Tomás da Anunciação, 52).

Acorda alentejana en restaurante magano campo de ourique

Açorda: Un guiso de origen humilde

Peixaria da Esquina: Otro restaurante del conocido Vitor Sobral que aborda de manera muy satisfactoria todo lo que sea pescado y marisco (marinado, curado y fresco), conjugando los tradicionales platos de pescado portugueses con ingredientes de exóticas regiones. Muy recomendable su lubina marinada con malagueta, tomate seco y cilantro. Su tarta de caramelo con pistachos tostados es de perder el sentido! (R. Correia Teles, 56).

peixaria da esquina del grupo vitor sobral en campo de ourique lisboa

La barra envuelve el showcooking en la que vemos una exposición de pescados

Resvés Heladería: Deliciosos helados de sabores exóticos como rosa o algarrobo, y que son la marca de helados de Bertilio Gomes, el chef del famoso“Chapito” en Mouraria (R. 4 de Infantaria, 26).

Resves Heladeria

Heladeria artesanal frente al parque

Pastelería Aloma: Establecimiento tradicional fundado en 1943 y que desde entonces viene produciendo pasteles de nata. Ha ganado varias veces el Premio Peixe em Lisboa (sin duda el mejor premio que reciben los pasteleros artesanos a este lado del Tajo). Es parada obligatoria para los amantes de este dulce, donde espolvoreado con canela acompaña perfectamente a un cremoso café (R. Francisco Metrass, 67).

Pasteis_Aloma

Deco

Be Vintage: Paseando por Campo de Ourique nos encontramos tiendas vintage y de segunda mano como esta.  Lo retro recobra su importancia cuando ves sus piezas del más puro años 50. Su oferta con precios razonables, varía frecuentemente; por lo que si algo te gusta no debes pensártelo mucho (R. Coelho da Rocha, 43).

maniqui con mucho glamour de inspiracion chanel en be vintage_ campo de ourique_lisboa

Glamour en este maniquí de inspiración Chanel

Maria Atarefada: Es el resultado de un proyecto de ideas y mucha creatividad (resulta increíble su energía y pasión!). Los sueños de María han dado vida a este espacio híbrido, en el que expone y vende cerámica a kilo o a pieza: platos, tazas, tazones y terrinas tanto de Costa Nova (Aveiro) como de Caldas da Rainha, puedes comer de tapas (petiscos), encargar caterings donde ella pone el menaje que se adecua a la celebración; restaura muebles y hasta tiene un beauty corner donde se hacen servicios de manicura y masaje. (R. San Francisco 10).

tazas inspiradas en erizos de mar bordallo pinheiro caldas da rainha de la tienda maria atarefada en campo de ourique

Originales tazas inspiradas en erizos de mar

Trendy Pillows: Tienda de decoración que sigue las últimas tendencias: Cojines y almohadones de inspiración étnica marroquí o azteca en suave terciopelo, lino o algodón que son su punto fuerte; pero también encontrarás otros accesorios del hogar, si quieres darle un cambio a tu casa (R. Tomás da Anunciação loja 5b).

trendy pillows tienda de decoracion en campo de ourique lisboa

Los cojines permiten variar la decoración de una casa, sin cambiar de muebles

Óarte: El paraíso para los amantes de las lámparas, muebles y objetos retro desde 1940 a 1990. Encontrarás piezas únicas e irrepetibles que te atrapan sin remedio según entras por la puerta (R. Tenente Ferreira Durão, 22). 

Curiosisima pantalla de los años 50

Oarte tienda lamparas campo de ourique estilo vintage

Menos es más

Vintage de  ♥: Basada en el concepto de brocanterie y restauración de muebles vintage. Muebles y objetos antiguos como espejos, juegos de café art decó, vajilla de los años 50, menaje de todos los estilos, etc., que atesora piezas con décadas de historia, y a los que el tiempo les ha aportado carácter. (R. Correia Teles, 63).

Antiguo juego de tocador de cristal

Antiguo juego de tocador de cristal

 

comoda antigua pintada en azul turquesa. brocanterie vintage de corazon campo de ourique

Cómoda antigua pintada con efecto envejecido. Apuesta segura en decoración

Outlet do Bairro: Azul turquesa, rojos rabiosos, vajillas de figuras vegetales o animales como coles, ranas o golondrinas resultan ideales para decorar cualquier mesa o esquina de la casa. La mítica loza de Caldas de Rainha es el leitmotif de este establecimiento que ha creado un outlet permanente de piezas a base de piezas nuevas, restos de stock y de otras temporadas. También tienen muebles recuperados de Má Lenha y otros objetos listos para tener otra “vida útil”. Tanto para ti como para regalar, te aseguro que no saldrás con las manos vacías (R. Almeida e Sousa, 21).

outlet do bairro campo de ourique lisboa

Colección de piezas en colores sorprendentes

A Tangente: Como la santabárbara de un barco “A Tangente” custodia piezas decorativas, algún mueble, arañas de cristal, fuentes de estaño, bisutería… Todo es cuestión de buscar y rebuscar, ya que seguro algo encuentras!  (R. Almeida e Sousa, 27).

 

Posts Relacionados

El Romántico y Oculto Cementerio de los Ingleses

Enamorados en el Cementerio de Prazeres

Cómo llegar

Tranvía: 25 y 28

Autobús: 701, 704, 779

Ubicación