Laguna de Óbidos. Câmara Caldas da Rainha

Muchos veraneantes se quedan en Lisboa y Oporto —magníficas, sí, pero también las más masificadas—. El Centro de Portugal y la Costa de Plata guardan otro Portugal: más auténtico, tranquilo, y con localidades pequeñas de enorme patrimonio. Alcobaça, cuna de uno de los monasterios góticos más importantes de Europa; Tomar, bastión templario desde 1160 con su imponente Convento de Cristo; Batalha, que conmemora con arquitectura gótica sobrecogedora la independencia frente a Castilla; y Coimbra, con su universidad milenaria.

Entre todas ellas, Caldas da Rainha merece capítulo aparte. En pleno corazón de la Región Oeste, a minutos de las playas de la Costa de Plata y de la Laguna de Óbidos, combina patrimonio termal e histórico con una identidad artística única, forjada por su célebre tradición cerámica.

Contrapicado de la estatua en bronce de la Reina Doña Leonor, fundadora en 14875 del balneario termal más antiguo del mundo aún en funcionamiento. Preside la Rotunda da Rainha
Estatua en bronce de la Reina Doña Leonor, fundadora en 1485 del balneario termal más antiguo del mundo aún en funcionamiento. Preside la rotonda de la Reina. Cortesía Câmara Caldas da Rainha

Caldas da Rainha: nacida del agua

Cuenta la leyenda que en 1484, camino de Batalha, la reina Doña Leonor de Avis se topó con personas bañándose en aguas humeantes que, según le explicaron, curaban sus dolencias gracias a sus propiedades curativas. De ahí nace el nombre de la ciudad: «las aguas termales de la reina». Un año después, en 1485, mandó construir un hospital termal en ese mismo lugar, origen de la vocación termal de Caldas da Rainha. Hoy el hospital sigue ofreciendo tratamientos para vías respiratorias y problemas musculoesqueléticos, a los que se han sumado rituales de spa y programas de bienestar

Hospital Termal. El edificio destaca por sus aguas termales con propiedades antinflamatorias utilizadas terapéuticamente desde hace siglos.
Hospital Termal. El edificio destaca por sus aguas termales con propiedades antinflamatorias utilizadas terapéuticamente desde hace siglos. Cortesía Câmara Caldas da Rainha
Recorriendo los pasillos del Hospital Termal, con su fuente de piedra y ese aire señorial que recuerda que Caldas da Rainha nació, literalmente, alrededor de este edificio
Recorriendo los pasillos del Hospital Termal, con su fuente de piedra, escudo real y ese aire señorial que recuerda que Caldas da Rainha nació, literalmente, alrededor de este edificio. Cortesía Câmara Caldas da Rainha
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Hoy el Hospital Termal ofrece rituales de spa y circuitos de hidroterapia orientados a la relajación y la recuperación física.
Hoy el Hospital sigue ofreciendo sus tratamientos clásicos, a los que ha sumado rituales de spa y circuitos de hidroterapia orientados a la relajación y la recuperación física. Cortesía Câmara Caldas da Rainha

Forjada en barro

Caldas es también sinónimo de cerámica. El nombre clave es Rafael Bordallo Pinheiro, que instaló su Fábrica de Faianças das Caldas da Rainha en 1884 —no por azar: la ciudad ya tenía tradición alfarera consolidada, favorecida por suelos ricos en arcilla y por la demanda de vasijas y recipientes vidriados del propio Hospital Termal. Bordallo no inventó la cerámica caldense, la elevó a arte: inspirado en la naturaleza y la vida cotidiana portuguesa (golondrinas, ranas, flores, coles, calabazas), y creó al Zé Povinho, la figura que encarna al pueblo portugués. Su legado convirtió a Caldas en referencia internacional de la cerámica.

Fundada en 1884, la marca es famosa por sus creaciones artísticas inspiradas en la flora y fauna portuguesa.
Además de la tienda principal, el recinto cuenta con una zona de outlet con artículos a precios reducidos
Fábrica Bordallo Pinheiro fundada en 1884, famosa por piezas inspiradas en flora y fauna portuguesa, con zona Outlet
Fachada de la casa de Rafael Bordallo Pinheiro. Se caracteriza por sus tejas vidriadas, paneles de azulejo, fuentes y elementos decorativos de cerámica, como insectos gigantes
Fachada de la casa de Rafael Bordallo Pinheiro con tejas vidriadas, azulejos y elementos decorativos como insectos gigantes
Las piezas de loza de la marca Bordallo Pinheiro,son  conocidas por sus diseños creativos y coloridos, inspirados en la naturaleza
Loza de diseños creativos y coloridos de Bordallo Pinheiro

Qué ver en Caldas da Raina

Praça da Fruta: el corazón vivo de Caldas da Rainha

Oficialmente es la Praça da República, pero todos la llaman Praça da Fruta: desde el siglo XV acoge cada mañana el único mercado diario al aire libre de Portugal celebrado sin interrupción en el mismo lugar. Según la leyenda, fue la reina Dona Leonor quien cedió este espacio a los productores locales.

Fachada barroca del antiguo ayuntamiento de la ciudad (1747–1750), con su reloj de 1841 y escudo tallado sobre la puerta. Reconvertido hoy en sede administrativa local, preside la Praça da República. Cortesía Ayuntamiento Caldas da Rainha
Fachada barroca del antiguo ayuntamiento (1750), con su reloj de 1841 y escudo tallado sobre la puerta. Reconvertido hoy en sede administrativa local, preside la Praça da República/Plaza de la Fruta. Cortesía Câmara Caldas da Rainha

La plaza es también un muestrario arquitectónico: la Junta de Freguesia (XVIII), es uno de los dos únicos Inmuebles de Interés Público de la plaza, junto con la Capela de São Sebastião, con azulejos del XVIII. A escasos metros, el edificio turquesa de dos torreones gemelos —con la Farmácia Central en sus bajos— ejemplifica la arquitectura burguesa del XIX-XX, cuando el turismo termal trajo dinero nuevo.

La Ermida de São Sebastião guarda uno de los conjuntos de azulejos más evocadores del patrimonio religioso portugues
La Ermida de São Sebastião guarda uno de los conjuntos de azulejos más evocadores del patrimonio religioso portugués. Cortesía Câmara Caldas da Rainha
Una de las fachadas más fotografiadas de la ciudad: edifico del siglo XIX con su icónica fachada de azulejos verde turquesa y dos mansardas
Una de las fachadas más fotografiadas de la ciudad: edifico del siglo XIX con su icónica fachada de azulejos verde turquesa de la Fabrica de Loiça de Sacavem con dos mansardas
Paseo por la Praça da Fruta, un mercado colorido y vivo donde probar fruta de temporada y productos regionales. Cortesía Ayuntamiento Caldas da Rainha
Paseo por la Plaza de la Fruta, un mercado colorido y vivo donde comprara fruta y verdura de temporada además de productos regionales. Cortesía Câmara Caldas da Rainha

También están la antigua Nova Padaria Taboense (nº9), con azulejo «verde das Caldas» firmado por Bordallo Pinheiro, hoy a la espera de restauración; y el histórico Café Central, un concurrido punto de encuentro de estilo art decó, que da paso a la Rua da Liberdade, la calle de los paraguas de colores. La plaza queda a un paso del Parque Dom Carlos I, pulmón verde de la ciudad, al que se llega precisamente a través de esta calle.

La Rua da Liberdade no solo es la calle de los paraguas: también es el camino que lleva al Hospital Termal y al Parque Dom Carlos I, y el lugar donde está el "Citrus, Coffee & Healthy Food", ideal para sentarse y disfrutar de las vistas
Bajo este techo de paraguas está también el «Citrus, Coffee & Healthy Food», con terraza y vistas directas a la Plaza de la Fruta

Parque Dom Carlos I: el jardín que vivió la época dorada de Caldas

Nació a finales del XVIII como jardín barroco para pacientes del Hospital Termal; en el XIX se rediseñó, sentando las bases del parque actual. La llegada del ferrocarril en 1887 conectó la villa termal con el resto del país, trayendo aristocracia, burguesía e incluso a la familia real, que convirtieron Caldas en destino de moda para «tomar las aguas». El Hospital Termal se amplió con un tercer piso, y el jardín vivió su gran transformación en el parque romántico que hoy conocemos —lago artificial, alamedas arboladas y templete de música—, pensado ya no solo para curarse, sino también para el ocio: tenis de tierra batida, croquet y paseos en barca. La villa entró así de lleno en los circuitos turísticos internacionales, viviendo su época dorada entre finales del XIX y principios del XX.

Templete de música escondido entre los plátanos centenarios del Parque Dom Carlos I
Templete de música escondido entre los plátanos centenarios del Parque Dom Carlos I

De esa etapa data el edificio de los Pavilhões do Parque, pensado como ampliación del Hospital Termal para los pacientes termales. Las obras se interrumpieron con la muerte repentina de su arquitecto en 1896, y nunca cumplió su función. Durante más de un siglo tuvo usos diversos —refugio de Boers en la Gran Guerra y de judios durante la IIGM, cuartel militar, comisaría, biblioteca, instituto, hasta su abandono total en 2005. Desde 2017 hay un proyecto de hotel 5 estrellas, aún sin arrancar.

Entre árboles y jardines, los pabellones abandonados evocan el pasado termal de Caldas da Rainha
Entre árboles, jardines y un lago, los pabellones abandonados evocan el pasado termal de Caldas da Rainha

Hoy, el Parque Dom Carlos I reparte por su área diversos trabajos de escultura, y desde aquí se accede también al Museo José Malhoa, del mismo siglo, con importantes colecciones de arte portugués centradas en el naturalismo, el realismo y, sobre todo, en la obra del propio pintor.

Museu José Malhoa, Caldas da Rainha — dedicado al pintor naturalista y al Grupo do Leão
Museu José Malhoa, dedicado al pintor naturalista y al Grupo de artistas do Leão. Cortesía Câmara Caldas da Rainha
Retrato de Dulce Malta por Eduardo Malta. Retratista portugués formado en Oporto. Medalla de oro Expo. Intern. Paris 1937. Fue vocal de las Academias de Bellas Artes de Lisboa y Madrid, y director del Museo Nacional de Arte Contemporáneo Lisboa
Retrato de Dulce Malta por Eduardo Malta. Retratista portugués formado en Oporto. Medalla de oro Expo. Int. Paris 1937. Vocal de las Academias de Bellas Artes de Lisboa y Madrid y director del Museo Nacional de Arte Contemporáneo Lisboa

Patrimonio esencial de Caldas da Rainha

Lugares imprescindibles:

  • Igreja do Pópulo — Capilla del Hospital Termal, de origen manuelino (siglo XV), vinculada a la fundación de la ciudad por la reina Dona Leonor. Recubierta en el XVIII con azulejos de Policarpo de Oliveira Bernardes, maestro del azulejo barroco portugués.
  • Capela de São Sebastião — Del siglo XVI, junto a la Praça da República. Fachada discreta, pero con magníficos paneles de azulejo del XVIII en su interior. Uno de los dos únicos Inmuebles de Interés Público de la plaza, junto con la Junta de Freguesia.
  • Chafariz das Cinco Bicas(Fuente de los cinco caños) Barroca (XVIII), la más importante de las tres que mandó construir el rey D. João V quien frecuentaba las aguas termales y también renovó el Hospital Termal.
  • Museu José Malhoa — dedicado a José Malhoa y al «Grupo do Leão»; su Sección de Cerámica guarda 60 esculturas de terracota a tamaño natural de la Paixão (Pasión) de Cristo.
  • Museu da Cerâmica — en el Palácio Visconde de Sacavém; evolución de la cerámica local y legado de Bordallo Pinheiro y otros.
  • Museu do Ciclismo — Rua de Camões, en un edificio de Arte Nova. Inaugurado en 1999, reúne documentos desde 1901, camisetas, bicicletas y recuerdos de la Volta a Portugal; entrada gratuita.
  • Museu do Hospital e das Caldas — dentro del Hospital Termal. El ticket entrada incluye Piscina da Rainha, Igreja do Pópulo y Capela de São Sebastião. Horario: martes-sábado y festivos 10:00-12:30 y 14:00-17:00h; domingos 9:00-12:00h; cerrado lunes. Entrada 3€ (1,50€ jubilados/gratis menores de 14).
Chafariz das Cinco Bicas. Destaca por su elegancia y grandes dimensiones; sirvió durante generaciones como punto de abastecimiento de agua
Chafariz das Cinco Bicas. Destaca por su elegancia y grandes dimensiones; sirvió durante generaciones como punto de abastecimiento de agua. Cortesía Câmara Caldas da Rainha

La Rota Bordaliana: cuando la cerámica sale a la calle

Creada en 2015 en homenaje a Bordallo Pinheiro, la Rota Bordaliana reúne 20 figuras de cerámica a escala gigante —entre ellas el Zé Povinho, el gato al acecho y la col monumental— repartidas desde la estación (con su rana monumental) hasta la propia fábrica, pasando por el parque, el Hospital Termal y la Praça da Fruta. Sin planificación ni entrada: las piezas aparecen por sorpresa entre azulejos y jardines.

Policía Civil, figura junto a la Oficina de Turismo, Praça da República
Representa de forma caricaturesca a un agente de la policía civil de la época de finales del siglo XIX o principios del XX. Junto a la Oficina de Turismo, Praça da República/da Fruta

Feira de Velharias: el mercadillo mensual de Caldas

El segundo domingo de cada mes, el Parque Dom Carlos I se llena de vida con la tradicional Feira de Velharias: un mercadillo de antigüedades, objetos vintage, piezas de colección y curiosidades únicas, abierto de 09:00 a 17:00 h. Es una cita imprescindible tanto para caldenses como para visitantes, y el complemento perfecto para una visita al parque entre paseos junto al lago y los pavos reales.

Cajas de lata retro utilizadas tradicionalmente para galletas, caramelos o productos de confitería
Del Mercadillo Vintage: Cajas de lata retro utilizadas tradicionalmente para galletas, caramelos o productos de confitería

La ruta dulce de Caldas da Rainha. Dulces típicos que hay que conocer

Su repostería, heredera de siglos de tradición conventual y termal, destaca por especialidades como la cavaca, símbolo indiscutible de la ciudad, las trouxas de ovos o el pastel de feijão.

La Cavaca es un bollo esponjoso bañado en azúcar y limón, con su versión mini en el Beijinho das Caldas.

Beijinhos, glaseados con toque de limón.
Beijinhos, glaseados con toque de limón. Cortesía Câmara Caldas da Rainha
Descubriendo los dulces típicos de Caldas da Rainha: Cavacas y Beijinhos para endulzar los días de calor. Café Central
Cavacas y Beijinhos para endulzar la vida. Café Central

Las Trouxas de Ovos —rollos de yema de huevo y azúcar bañados en almíbar, de origen incierto aunque ya mencionadas por Eça de Queiroz a finales del XIX en su novela» La Reliquia»— eran tradicionalmente un postre reservado a ocasiones especiales.

Trouxas de ovos
Trouxas de ovos. Cortesía Câmara Caldas da Rainha

Y aunque no nace en Caldas sino en la vecina Torres edras, el Pastel de Feijão —de origen conventual, elaborado con puré de alubia blanca, almendra, yema y azúcar— es también un habitual de la confitería caldense, por ser una especialidad de toda la región Oeste. Por fuera, tiene una capa fina y crujiente, casi translúcida; por dentro, un relleno húmedo de almendra triturada y judía blanca. Predomina el sabor a almendra, equilibrado por la dulzura del «feijão» —una combinación tan inesperada como lo que lo hace inconfundible: nadie espera que la alubia blanca pueda saber tan bien en un dulce. Tiene Indicación Geográfica Protegida(IGP) que no es solo un sello de calidad: es una garantía de autenticidad, y también una forma de mantener viva una tradición culinaria que es, al fin y al cabo, la identidad de la región.

El pastel de feijão tiene su origen en el siglo XIX y está vinculado a la tradición conventual portuguesa. Su receta se ha transmitido durante generaciones y forma parte del patrimonio gastronómico local

¿Dónde comprarlos?

Baia, O Rei das Cavacas (Rua da Liberdade, 33 frente al Hospital Termal); Pastelaria Dona Leonor (Rua de Camões, 23), Café Central (Plaza República) y la propia Praça da Fruta, donde tradicionalmente se vendían desde los puestos del mercado.

Dónde comer

En cuanto a restaurantes están los clásicos (Ti’ Ascenção, Adega do Albertino, Solar dos Amigos), así que daré noticia de dos que no conocía, cerca de la Plaza de la Fruta , y que merece la pena probar.

En primer lugar «Maria dos Cacos», con un planteamiento muy práctico ya que ofrece variantes de su carta diferentes para los almuerzos y las cenas. Carta corta pero interesantes, en la que destacaría el Gallo San Pedro con arroz de berberechos y el Tataki de atun con puré de batata y esparragos a un precio asequible. (R. Gen. Queirós, 48 – T.351 914 128 223).

Ostras de Setubal con salsa de lima y malagueta. Maria dos Cacos
Gallo San Pedro con arroz caldoso de berberechos
Gallo San Pedro con arroz caldoso de berberechos. Maria dos Cacos

Por otra parte cabe destacar un Restaurante asiatico indo nepali «Kasthamandap» con una carta muy extensa, muy bien realizada y con un precio sorprendemente económico (R dos Herois da Grande Guerra, 40 – T. +351920833912).

Playas de Caldas da Rainha: Foz do Arelho y Salir do Porto

Caldas da Rainha no es solo azulejo y ceramica: también tiene playa, y de las buenas. Sus dos joyas costeras, la Praia da Foz do Arelho y la Praia de Salir do Porto, comparten algo poco habitual en Portugal —la mezcla perfecta entre el Atlántico abierto y la calma de un entorno lagunar— pero cada una lo vive a su manera.

Praia da Foz do Arelho: dos playas en una

Es, sin duda, la playa más famosa de la zona, y no es casualidad: aquí tienes dos experiencias distintas a pocos metros la una de la otra. Por un lado, la vertiente de la Laguna de Óbidos, de aguas tranquilas y templadas, perfecta para ir con niños o probar el paddle surf sin sustos. Por el otro, la cara salvaje: mar abierto, olas con carácter, imán de surfistas de toda la región. Y para rematar el día, una animada avenida marítima repleta de terrazas donde alargar la tarde con vistas al Atlántico.

Praia de Salir do Porto: la playa de la duna gigante

Junto a la bahía de São Martinho do Porto, esta playa esconde una sorpresa que quita el aliento: la duna de arena más alta de Portugal, con casi 50 metros de altura —tan imponente que llegó a considerarse la más grande de toda Europa, y hoy sigue siendo la segunda del continente tras la duna de Pilat (Arcachón). Al estar resguardada, sus aguas son mansas y llanas, ideales para el baño en familia sin preocupaciones. Y como broche final, el río Tornada con su playa fluvial, que desemboca justo aquí, completa un paisaje tan singular como fotogénico.

Playa de Foz do Arelho. A la izquierda se observa la laguna salada y a la derecha el oceano Atlántico. Cortesía Ayuntamiento Caldas da Rainha
Cometas sobre la playa de Foz do Arelho, entre la laguna salada y el océano Atlántico. Cortesía Câmara Caldas da Rainha


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