Marvão, Castelo de Vide y Nisa (Alentejo)

Cruzando la Sierra de São  Mamede, un Parque Natural fronterizo con la provincia de Cáceres, entramos en Marvão por una serpenteante y empinada carretera. Encaramado a casi 900m. de altura sobre una espectacular escarpadura, está rodeado de monte apretado y frondoso, escenario en el pasado de una maraña de caminos de contrabandistas.

Panorámica de las inacabables llanuras. Al fondo, España. Panorámica de las inacabables llanuras alentejanas. Al fondo, España

Panorámica de las inacabables llanuras. Al fondo, España

Las disposición de montañas y valles hace que se formen microclimas, en los que se dan valores de precipitaciones, humedad y niebla por encima de la media de la región, predominando robles y castaños entre una frondosa vegetación.

Arco medieval Marvao

Arco medieval © Hugo Cadavez

Marvão es un lugar muy visitado, por el atractivo paisaje que lo circunda, su pequeña dimensión, el vivir sin prisa y el silencio del lugar. La población ha logrado mantener su patrimonio histórico y arquitectónico distribuido por callejuelas empedradas, poco transitadas y cuidadas casas blancas. Algunas tienen sólidas puertas, dinteles de granito y arcos apuntados, que le conceden un gran encanto y que le da un aspecto un tanto medieval.

Tomamos la calle principal que nos lleva por un entramado de calles, subiendo y bajando, caminando sin prisa. Su escalonada ubicación, te obligará en más de una ocasión a detenerte y tomar aire.

Piérdete entre sus calles

El paseo empieza entrando en el recinto amurallado de granito por la Porta da Vila para continuar por el Largo de Santa María, donde se alza la Iglesia de Santa María. Hoy se ha convertido en Museo Municipal, con una exposición de objetos de arte sacro, etnológicos y restos arqueológicos que se remontan al Paleolítico.

Mientras subimos y llegamos al castillo podemos ver cómo coexisten casas populares y otras más señoriales y blasonadas, entre pequeños negocios, como Mercearia de Marvão, que vende ultramarinos y productos regionales, como la mermelada de castaña o los marron glaçé, asociados a la gastronomía local (Rua do Espirito Santo 1).

En artesanía, los trabajos en madera de castaño son muy frecuentes como los cestos y canastos utilizados en las labores de recolección de los productos agrícolas.

Como edificio civil destaca la antigua casa del Gobernador (hoy Caixa Geral de Depósitos), con un destacado balcón de forja del s XVIII. Ya en la rua Santiago verás la bonita Pousada (Parador), ubicada en una casa típica de la región con vistas espectaculares, y que junto con otros establecimientos con encanto hará difícil tu elección si decides quedarte a dormir. Finalmente, el Castillo enclavado entre peñascos construido por el rey D. Dinis en 1299, cuyas imponentes murallas te regalan una magnífica vista del conjunto de Marvão y su entorno.

Camino al Castillo

El calendario está salpicado de fiestas en torno a la gastronomía, en las que se organizan quincenas gastronómicas y participan los restaurantes locales con propuestas interesantes y para todos los gustos: Aceite (febrero), cabrito y cordero (abril), bacalao (mayo) y caza (diciembre).

Con la llegada del otoño, se organiza la “Feria de la Castaña” (11-12 noviembre), con una gran fiesta con puestos de artesanía, gastronomía y vinos de la región, actuaciones musicales en directo y, por supuesto, menús de los restaurantes elaborados con el ingrediente estrella: la castaña.

© Juantiagues

Los amantes de la naturaleza están de enhorabuena ya que hay recorridos que van por antiguos caminos y calzadas medievales, o bien rutas circulares que resultan muy interesantes si se compaginan con visitas culturales para aprovechar al máximo la excursión en la Sierra de São  Mamede.

Entrañable furgoneta DIY realizada con restos de desguace

Seguimos camino dejando Marvão. Un ligero desvío nos lleva a São Salvador de Aramenha, entre Castelo de Vide y Marvão, para visitar la ciudad romana de Ammaia. Fundada en el siglo I, estaba ubicada en una zona rica en recursos hídricos y excelentes suelos para los cultivos agrícolas. Floreció por los abundantes productos que aquí se producían (aceite, vino, cereales) y por la explotación de oro de aluvión, plomo argentífero y cristal de roca. Dicen, que también se dedicaban a la cría de caballos para el ejército, y puede que fuera la proveedora de la cercana Emérita Augusta (Mérida) que se encuentra tan solo a 80 Km.

Aunque las excavaciones de la villa se encuentran algo paralizadas por cuestiones presupuestarias, tiene un pequeño Museo que exhibe los hallazgos, como pequeña joyería, monedas, vasijas, aras, ánforas y objetos de vidrio en excelente estado.

Piezas de cristal en excelente estado de conservación en el Museo Romano de Ammaia

El cristal de roca se empleaba para producir piezas de cristal de excelente calidad. Plinio El Viejo, el naturalista, en sus escritos ya hablaba de la bondades del mineral semiprecioso de Ammaia

Vista panorámica de Castelo de Vide

Vista panorámica de Castelo de Vide © Honza Soukup

Desde São Salvador conducimos a Castelo de Vide, que cuenta con una fortaleza medieval y un barrio judío en lo alto del cerro, con casas de pequeñas portadas góticas de forma ojival, y con una pequeña sinagoga (hoy convertida en museo) que alcanzó su máximo apogeo en el siglo XV bajo el reinado de Manuel I que acogió a los judíos que huían de España.

Puerta del barrio judio de Marvao

Puerta del barrio judío

Por el barrio judio en Castelo de Vide

Por el barrio judío

La Plaza de Don Pedro IV, con unas dimensiones fuera de lo común está rodeada de edificios (casas populares y palacetes) del siglo XVII y XVIII.

Ahí verás la tienda Quinta das Lavandas, un pequeño universo a explorar con productos naturales derivados de la lavanda. Siempre es agradable venir, pero si quieres disfrutar de la floración y sumergirte en sus campos teñidos de morado con hotelito incluido no dejes escapar la ocasión entre julio y agosto.

Bolsa aromática de lavanda para el armario

Entre casas blancas y ocres se sitúa la Fonte da Vila, fuente de mármol del siglo XVI

Mi visita, a principios de Octubre, ha coincidido con la celebración de «La Desfolhada”, uno de los festejos más populares. En su origen de raíz pagana, y posteriormente adaptado a las creencias cristianas, la recogida de la cosecha siempre ha sido una fiesta que se realizaba para dar gracias a los dioses por los alimentos recibidos del campo. Por ello, después del trabajo de todo un año, los agricultores celebran entre música, baile, licores y dulces el fruto de su esfuerzo.

 

  • Fiesta de la "Desfolhada" para celebrar la recogida de la cosecha del maíz
  • Chaquetillas del traje tradicional alentejano de hombre en la Folhada de Castelo de Vide
    Chaquetillas bordadas del traje tradicional
  • las familias se juntan para pasar un divertido día en Castelo de Vide en la Desfolhada
    Las familias se juntan para pasar un divertido día
  • Bizcocho y perrunillas Foalhada Castelo de Vide
    Bizcocho y perrunillas para alegrar el día
  • Traje regional de campo
  • Bailando en redondela en la Desfolhada de Castelo de Vide
    Bailando en redondela para celebrar la recogida

 

Ya al final del viaje enfilamos hacia Nisa por carreteras de segundo orden sin apenas tráfico y con pequeños rebaños de ovejas pastoreando por el campo. Nisa es conocida tanto por los quesos de oveja y sus embutidos como por sus artes y oficios tradicionales.

Murallas levantadas por el rey Dinis en sus luchas contra los castellanos

Paseo casco antiguo Nisa

Caminando por el casco antiguo

El queso de Nisa (Denominación de Origen Protegida, DOP), es un queso curado de pasta semidura hecho con leche cruda de oveja. Su coagulación hecha con cardo vegetal, le da un sabor final ácido. Solo o con mermelada por encima sobre una tostada está muy sabroso. Los encuentras aquí fácilmente  y también en cualquier supermercado tipo Pingo Doce o hipermercados como Intermarché o Modelo Continente.

Queijinhos Nisa DOP

También destacan los embutidos de Alpalhão, zona de producción porcina y que entre Marzo/Abril, celebra la «Feria de los Enchidos«, dedicada a promocionar los embutidos y chacinería tradicionales de la zona. Sobresalen las morcillas de arroz, los chorizos ahumados, las alheiras, un embutido típico de la cocina portuguesa de origen judío y otros manjares del cerdo dignos de probar. Feria de productores, degustaciones culinarias como el asado en barbacoa, la contundente feijoada alentejana, actuaciones musicales y concursos, constituyen un atractivo reclamo para el turismo gastronómico.

Elaboración artesanal de embutido y chacinería en Alpalhão

Elaboración artesanal de embutido y chacinería en Alpalhão

En cuanto a la artesanía, los encajes y la cerámica son de los más destacados de Portugal. Es conocida su alfarería de decoración “enchinada”, en la que se incrustan minúsculas chinas de cuarzo blanco triturado y cribado para que tengan el mismo tamaño sobre el barro rojo aún fresco, dibujando figuras florales o geométricas. Y si la alfarería es muy interesante, los bordados y encajes son espectaculares.

Cántaro para transportar agua

Las pocas bordadoras que aún quedan aquí realizan verdaderas obras de arte que se destinan a decorar juegos de cama, mantelerías, ornamentos de iglesia, trajes típicos, pañuelos y otras piezas, que dan testimonio de un singular hacer que se transmite de generación en generación.

La historia y el presente de la cerámica y el bordado de Nisa se entienden mejor visitando el “Museo do Barro e do Bordado”, un museo lleno de arte y costumbrismo alentejano (Edifício da Cadeia Nova, Largo da Cadeia Nova. Entrada gratuita)

 

  • Bordado Lino Nisa
  • Bordado Lino Nisa
  • Bordado sobre fieltro en faldas de mesas camilla, saias de trajes regionales y capotes

 

Para finalizar, si te gusta reposar en termas, que te mimen manos expertas, disfrutar de la calma y el relax que proporcionan, a sólo 10 km se encuentran las Termas de Fadagosa. Inauguradas hace 225 años y actualmente un moderno complejo, ofrece tratamientos con aguas sulfurosas que invitan al reposo y bienestar, durante el periodo que se extiende de Abril a Noviembre.