1. DULCE
Estás en uno de los mejores lugar de Portugal para pecar y tomar dulce. Siéntate en la terraza de la pastelería «Alcoa» frente al Monasterio de Alcobaça y disfruta el momento! Déjate seducir por sus dulces con nombres tan sugerentes como: Castanhas de Ovos, Manjar dos Deuses, Cornucópias, Divina Gula, Ovos do Paraíso, Broinhas de Gema o Torrão de Abadessa.
Si aún estás con fuerza o te pilla por la zona, acercate a la pasteleria Alfeizerão (Largo do Pão de Ló, 2460-138) a 15 Km de Alcobaça, por la N8 próximo a San Martinho do Porto, el «pão-de-ló” aquí está de muerte. Se cuenta que este bizcocho le fue servido al rey D. Carlos por accidente, antes de estar cocinada del todo. Se caracteriza porque no es seco ¡está relleno y se funde en la boca!

2. LOZA
La loza azul de Alcobaça es la seña de identidad del municipio, que tiene su origen en la llamada “escuela” de Coimbra, traída a la ciudad tras el cierre de la Real Fábrica de Cerámica de Juncal en Coimbra, que abastecía a toda la región. ¡Llévate algo de recuerdo!
3. PLAYAS DE ENSUEÑO
Báñate en sus playas de inmensos arenales con el Atlántico en su máximo apogeo: Vitoria, Gralha, Vale Furado, Pedra do Ouro, São Pedro de Muel. Son auténticas maravillas de la naturaleza que invitan al paseo, y a desconectar en cada puesta de sol.

4. CUATRO
El turismo gastronómico va en aumento y no iba a dejar pasar por alto esta muestra. Visita la Exposición Internacional de Dulces y Licores Conventuales que se celebra todos los años el tercer fin de semana de Noviembre en el Monasterio de Alcobaça, y vive la experiencia única de apreciar la confitería conventual de la mano de 40 expositores locales: Desde ovos trouxas, a Ginja de Alcobaça, pasando por el pão-de-ló de Alfeizerão, entre otras delicias.
4. ENOTURISMO
Practica el enoturismo y visita la Bodega Quinta dos Capuchos. Su visita incluye un recorrido por las viñas, visita a las bodegas con una degustación de vinos al terminar el trayecto.
5. CHITAS DE ALCOBAÇA
Las chitas son un tejido de algodón estampado originario de la India llevados a Europa por los mercaderes portugueses en el siglo XV. La decoración de inspiración oriental es a base de rayas amplias donde pueden aparecer pájaros, aves exóticas, flores, cornucopias, ánforas o frutos tropicales. Cada patrón tiene nombre propios (Campina, Viana, etc). Pueden equipararse a las francesas Toiles de Jouy o las Indianas de Barcelona. Sirven para decorar paredes o en accesorios como delantales, bolsos, estuches, delantales, etc..
Al ser tejidos atemporales y nunca pasar de moda, son muy apropiados como complemento decorativo para pantallas de lámpara o por ejemplo, para combinar la tela con un marco vintage decapé y utilizarlo para colgar collares. ¡Un lujo para la vista!





