El interesante triángulo de Caldas da Rainha-Foz de Arelho-Obidos

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Escapada a Caldas da Rainha

Cuando me preguntan dónde ir en un fin de semana largo a Portugal para conocer otros lugares que no sean los clásicos Algarve, Lisboa y Oporto, siempre recomiendo viajar hacia la zona Centro Oeste, una región repleta de interesantes recursos turísticos (patrimoniales y de naturaleza) y descubrir Caldas da Rainha y su entorno, ciudad singular, conocida por ser una ciudad balneario desde la antigüedad.

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Calle típica de Caldas da Rainha

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Caldas da Rainha está llena de casas modernistas decoradas en vistosos azulejos

Descubriendo Caldas da Rainha

Con sus cercanas y magníficas playas conocidas como la Costa da Prata, un clima privilegiado con una temperatura media anual de 15ºC y 20ºC en verano, excelente gastronomía, y una rica oferta cultural y de ocio, esta región es un excelente destino, no solo en verano, sino que cualquier época del año es un buen momento para visitarla.

En el siglo XV la Reina Dª Leonor, esposa de D. Manuel I, después de haber experimentado los beneficios de sus aguas termales de aguas sulfurosas, ordenó la construcción de un hospital, alrededor del cual se formó la población, que con el tiempo fue creciendo, siendo conocida como «Caldas da Rainha», que traducido sería «Los Baños de la Reina».

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En el interior del Hospital Termal © H Raky

Entre sus atractivos se encuentra un interesante conjunto arquitectónico modernista (Arte Nova) que se desarrolló entre finales del siglo XIX y principios del XX. El boom de las termas cada día más populares debido sobre todo a la llegada de la realeza en 1892 (Rey D. Carlos y Reina Mª Amalia) y de la elite nacional, junto con el desarrollo de un ensanche que se extendió hasta la línea de ferrocarril, promovieron un periodo de expansión del centro histórico de la ciudad.

El Modernismo y la producción cerámica de Caldas da Rainha

El ferrocarril que unía Lisboa con Leiria, pasando por Torres Vedras y Caldas da Rainha se inauguró en 1887, facilitando el acceso del turismo termal, el incipiente turismo de playa con destino a Foz de Arelho y el desarrollo de la ciudad como polo industrial, especialmente de cerámica. La gente acudía entusiasmada a la «Fábrica de Faianças» donde podían ver de cerca el trabajo creativo del artista Bordallo Pinheiro e hijos, produciendo todo el espectro cerámico: Desde vajillas a piezas decorativas pasando por azulejos para paredes y suelos, tejas y ladrillos.

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Estación Ferroviaria de Caldas da Rainha

En 1924, la Fábrica Aleluia de Aveiro decoró la estación con paneles de azulejos bicromáticos representando imágenes de la ciudad o personajes vinculados a ella como Rafael Bordallo Pinheiro.

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Bordallo Pinheiro modelando en su atelier

Caldas da Rainha asistió a una interesante revolución urbanística que transformó la ciudad sentando las bases de lo que es actualmente.

Se crearon nuevas calles, se renovaron edificios y se hicieron otros nuevos, introduciendo en ellos elementos decorativos novedosos relacionados con la Arquitectura Modernista (Arte Nova), y la revolución industrial, como el azulejo, el hierro y el cristal,

Ciertamente se pretendía captar la demanda que llegaba y que necesitaba alojamientos donde instalarse, pero también había una intención de captar nuevos residentes atraídos por el desarrollo de la ciudad.

Las principales casas de producción cerámica como Viúva Lamego, Sacavém, Vista Alegre y Aleluia suministraron los materiales para las obras que fueron empleados con una gran creatividad, como se puede ver en diferentes edificios.

Ejemplo de ello lo he encontrado en la Rua Capitão Filipe de Sousa, nº 52 donde un bello friso de azulejos hechos a mano recorre la parte superior e inferior de la vivienda. Lo realizó la Fábrica de Sacavém (10–3-1920), que fue una de las más importantes fábricas de producción cerámica lusa (azulejos, loza).

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Paseando descubres estas bellisimas fachadas Arte Nova

Además, la utilización de hierro en la estructura y algunos detalles de cantería en puertas y ventanas, que junto unos grandes ventanales para aprovechar mejor la luz, hacen de esta casa un bello ejemplo de la arquitectura del momento. Desde la Oficina de Turismo salen visitas guiadas por la ciudad recorriendo con su «Rota da Arte Nova» los edificios más representativos. (Praça República – T. 351 262 240 005)

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Azulejos de la extinta Fábrica de Sacavem (muy apreciados)

Caldas da Rainha, es famosa además por la loza artística del ceramista, escritor y periodista Rafael Bordallo Pinheiro con forma de col y otras verduras y frutas revestidas de esmaltes vítreos de todos los colores, predominando el amarillo, siena tostado y verde, siempre fina, elegante, y sobre todo, realista. Junto con Aveiro está considerada la capital de la cerámica en Portugal.

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Las cenefas exteriores están decoradas con motivos vegetales. El verde siempre llena de vida las mesas y transmite una agradable sensación de frescor y positivismo

Direcciones imprescindibles en Caldas da Rainha

La mayoría de sus hoteles se encuentran en el centro y te permiten ir andando a todos los sitios de esta agradable ciudad, pero ninguno como el Hotel «Sana Silver Coast«, que en su momento  fue sinónimo del lujo y sofisticacion (fué el primer hotel en incorporar cuartos de baño en las habitaciones), frecuentado por la élite de la época (visitantes españoles -sobre todo extremeños-, artistas, escritores, aristocracia y familia real).

Este emblemático Hotel que se inauguró en 1870 y que entonces se llamaba «Lisbonense«, y que abría sus puertas entre abril y enero con la temporada, se convirtió en motivo de orgullo para sus habitantes, celebrándose aquí todos eventos culturales de la época: Bailes, saraos y obras de teatro. La reciente moda de tomar baños de solaumentó también la demanda del Hotel.

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Hotel Sana Silver Coast en Caldas da Rainha

Con el paso de los años, las termas cayeron en desuso y el Hotel Lisbonense vivió horas bajas. Hoy de la mano de la cadena Sana está nuevamente «up and running» como dicen los ingleses.

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El Parque acoge once esculturas en distintos estilos, uno de sus atractivos

El Sana Silver Coast tiene vistas directas al romántico Parque Don Carlos I, creado en 1889 junto al hospital termal, y que cuenta con variados espacios como un estanque, canchas de tenis de tierra batida, templete de música, terrazas, esculturas, sin olvidar el Museo Artístico José Malhoa, que reúne una colección de pintura y escultura de los siglos XIX y XX.

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Pequeño estanque repleto de cisnes, patos y gansos

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Destila sentimentalismo

Y para comer, dos direcciones donde sirven platos tradicionales de cocina portuguesa: Uno es «O Selim» un reducido y entrañable local, donde en un ambiente familiar, presentan platos «de los de siempre» como el arroz de tamboril, la açorda de camarão o el bacalhau à Selim (R. do Parque 17), y el otro «Tacho» (Tv. do Parque, 15) donde degustar platos como este «Choco Grelhado«.

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Adelaida y Abel Vinagre, llevan casi 30 años regentando «O Selim». Un buen servicio, donde cada cliente es tratado como «un amigo», es el secreto de su éxito

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Choco Grelhado con Patatas. Restaurante Tacho

En la Playa de Foz de Arelho

De ahí a Foz do Arelho, un pueblo litoral a 8 km. de Caldas da Rainha con una gran playa en la que confluye la Lagoa de Óbidos gran entrante natural del mar, de una gran riqueza avifaunística, cuya desembocadura va cambiando cada año por efecto de las mareas y de las olas del Atlántico.

La laguna (que mide ca. once kilómetros de largo por cuatro de ancho) era por su fácil embocadura en el Océano, puerto de refugio y punto por el cual Obidos estaba amenazado siempre de invasores. Así se explica que desde remotos tiempos Obidos estuviese fortificada por altas murallas.

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Practicando deportes de vela

Se puede elegir entre las aguas frescas del océano para el surf o el kite y las más mansas y cálidas de la laguna, ideal para familias. Es además el lugar perfecto para iniciarse en el mundo de la vela, el windsurf, el piragüismo y el SUP (stand up paddle) ahora tan de moda.

Y para picar algo, nada como el simpático “Covão de los Musaranhos”, con una agradable terraza sobre la laguna donde podrás tomar un rico plato de “almejas a Bulhão Pato” cogidas de la laguna acompañadas de una «Imperial» que es como llaman a una caña por estas latitudes (Quinta do Bom Sucesso, 2510-663 Óbidos. T +351 262 969 93).

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Terraza de Covão de los Musaranhos

En lo alto del monte, imponente, el Hotel Inatel, desafiante al viento y con vistas espectaculares hacia la playa, es una opción muy interesante para descansar unos días a borde de mar. (R. Francisco Almeida Grandela 17, 2500-487 Foz do Arelho, Portugal – T+351 262 975 100)

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Hotel Inatel en Foz de Arelho

En el paseo marítimo hay alegres kioscos y unas cuantas terrazas abiertas todo el día, con vistas preciosas al mar.

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Kiosco «fin de siècle». El empedrado portugués de la acera se viene usando desde el siglo XV. Suelen ser piedras calizas y basalto formando mosaicos

Cerca se encuentra el complejo «Praia d’el Rey Golf & Beach Resort» entre Óbidos y Peniche, que cuenta con un campo de golf de 18 hoyos, hotel y villas unifamiliares, ideal para  recargar pilas.

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Chalets a 250 m. del mar en pleno campo de golf

Y finalizamos en la villa histórica Obidos

La medieval villa fortificada de Óbidos, está a 15 km. hacia el interior. Sus estrechas calles adoquinadas, sus radiantes casas blancas, con patios de donde escapan ramas de buganvillas y rosales, invitan a un recorrido sin prisa. La villa se la ganó Alfonso Enríquez, primer rey de Portugal á los moros en 1148.

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Calles estrechas medievales

Un dédalo de calles terminan en lo alto donde se alza un Parador construido sobre un antiguo castillo, y donde podrás disfrutar de unas estupendas vistas.

Soy una apasionada de esta región, es imposible no serlo. Si te interesa saber más, no te pierdas otros posts publicados sobre este destino.

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Coloridas y estrechas calles

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Clasificada como Monumento Nacional, Óbidos es una pintoresca villa medieval que conserva todo su encanto secular “absolutamente de postal”. Se encuentra a una hora al noreste de Lisboa  (90 Km.) y a pocos kilómetros del Océano Atlántico.

A medida que te vas acercando en coche, su silueta altanera de vieja fortaleza se yergue de forma majestuosa.

Clasificada como Monumento Nacional, Óbidos es una pintoresca villa medieval que conserva todo su encanto secular “absolutamente de postal”. Se encuentra a una hora al noreste de Lisboa y a pocos kilómetros del Océano Atlántico

Vista desde el castillo de Óbidos

Tras su magnífica muralla de almenas del siglo XII se yergue el castillo, surcado por estrechas calles, campanarios, pequeños jardines amurallados, floreadas calles adoquinadas y casas señoriales.

Calles adoquinadas, casas blancas con bordes en colores radiantes

Calles adoquinadas, casas blancas con bordes en colores radiantes

Su casco medieval magníficamente preservado, con su fortaleza, iglesias y monumentos históricos, junto con un clima moderado, la convierten en uno de los lugares más visitados de la zona centro de Portugal.

A cada paso surgen pintorescos rincones en Obidos

A cada paso surgen pintorescos rincones

De visita por Obidos

Su visita requiere aproximadamente una mañana. Recomiendo llegar temprano, mejor antes de las 10h00 si puedes, para no tener que esperar por los autobuses y los grupos que empiezan a llegar sobre esa hora. Es un destino muy popular, pero bonita y que merece la pena visitar.

A cada paso surgen pintorescos rincones

Si llegas en coche, deberías aparcar fuera del recinto amurallado en un aparcamiento próximo a la Porta da Vila, puerta de entrada principal a Obidos. Destaca su capilla-oratorio adornada con una barandilla barroca azulejos esmaltados del siglo XVIII en tonos azules y blancos con motivos alegóricos a la Pasión de Cristo. En Semana Santa se decora con palmas.

Atravesada la puerta, puedes seguir por la Rua Direita o subir las escaleras que te llevan a la muralla. Si la falta de barandillas no te echa para atrás, puedes pasear 1.5 km. por su camino de ronda.

La Rua Direita, la calle principal de Óbidos, conecta la Porta da Vila con la puerta del castillo, a lo largo de la plaza Santa María. La actual calle ha sufrido transformaciones, quedando ocultos muchos de los antiguos portales góticos de los edificios. Hoy son muchos sus innumerables comercios con artículos, que van desde espadas templarias de madera, cerámica, dulces, bordados y encajes.

  • Dulces de Óbidos "Beijinhos" para los lamineros
    Dulces de Óbidos "Beijinhos" para los lamineros
  • Tienda de cerámica en la Rua Direita, Obidos.
    Tienda de cerámica en la Rua Direita, Obidos.
  • Fuentes de cerámica con forma de pescado
  • Quesos "Pasto da Vila", fabricación artesanal y venta de queso fresco y curado de leche de cabra fresca
    Quesos "Pasto da Vila", fabricación artesanal y venta de queso fresco y curado de leche de cabra fresca
  • Coloridos tazones del desayuno para empezar el día

Lejos de este bullicio mercantil, las pequeñas calles perpendiculares extremadamente limpias y pulcras ofrecen rincones más serenos e idílicos, de casas encaladas ribeteadas en ocre o azul, con escaleras de guijarros y macetas con geranios. Lo cierto es que abundan coquetos rincones para fotografiar y llevarte como recuerdo a casa.

Sus callejuelas te invitan a perderte

Sus callejuelas te invitan a perderte

Fundada por los celtas en el 308AC, Óbidos fue conquistada por los romanos en el siglo I y ocupada por los musulmanes en el siglo VIII. El castillo fue inicialmente un puesto militar romano y posteriormente fortificado por los musulmanes. Ya en 1148 fue reconstruido por el rey Afonso Henriques, primer rey de Portugal, tras su reconquista. Hoy es una Pousada (la primera que se hizo en Portugal).

Hotelito con encanto

Hotelito con encanto

A las faldas está el Paço dos Alcaides, un palacio de estilo manuelino (destaca su escudo heráldico sobre la entrada y sus ventanas geminadas) y la cercana Rua do Coronel Pacheco, donde se localizaba entonces la medina de la villa. Por esta zona hoy se encuentran la mayoría de hoteles con encanto. A esta altura se accede a la Puerta del Valle, otra de las antiguas puertas de acceso a la villa y bastante menos conocida.

Pegada a las murallas verás la iglesia de Sao Tiago que viene con sorpresa. Entre imágenes de santos y pinturas… hoy ya desacralizada tras la desamortización de 1830, es la “Librería Santiago”.

Óbidos Villa Literaria. En el interior de la Iglesia de Santiago

Óbidos Villa Literaria. En el interior de la Iglesia de Santiago

Encontrarás no solo las últimas novedades sino también libros de segunda mano. Resulta interesante comprobar qué otros usos se le pueden dar a un templo.

Su Iglesia de Santa María tiene un interior sencillo y luminoso, con techos decorados con maderas policromadas, y paredes revestidas con azulejos azules y blancos del siglo XVII. En el presbiterio, destaca el retablo “Matrimonio místico de Santa Catalina” realizado por la sevillana Josefa de Óbidos, uno de los pocos casos de mujeres pintoras “autónomas” que alcanzaron la fama en pleno siglo XVII. Llegó a Obidos cuando era muy joven y aquí se quedó.

Cerca está el Museo Municipal construido sobre una casa señorial del siglo XVIII. Muestra tallas antiguas, la obra de Josefa de Óbidos y documentos de la Guerra de Independencia.

Infantas españolas se pasearon por sus calles 

A Obidos también se la conoce como la “Villa de las Reinas” por ser presente de boda de todas las reinas consortes, tradición que duró hasta 1834. Curiosamente ha estado vinculada a infantas españolas por matrimonio en tres ocasiones.

La primera cuando el rey Alfonso II la entrega a su mujer la castellana Doña Urraca de Castilla, hija del rey Alfonso VIII de Castilla y Leonor de Plantagenet. La villa quedó bajo su jurisdicción, un privilegio garantizado a las reinas portuguesas, por el que ellas recibían rentas anuales para los gastos y mantenimiento de su corte.

En Obidos haces un viaje atrás en el tiempo, a una época de caballeros, infieles y batallas

En Obidos haces un viaje atrás en el tiempo, a una época de caballeros, infieles y batallas

Ya en 1282, el rey D. Dinis se la concedió a la joven Isabel de Aragón, de esmerada educación palaciega y nieta de Jaime I el Conquistador.

Más adelante en el tiempo, Catalina de Austria (hija de Juana de Castilla y Felipe el Hermoso) casada con Juan III recibió Obidos como señorío propio. Catalina, con una fama cristiana que le precedía, ayudó a lo largo de su vida al necesitado (la piedad era el patronazgo de la mujeres del Renacimiento) y asumió el coste de proyectos arquitectónicos de interés para la comunidad. En el marco de una política de reformas del urbanismo de la villa, acometió en 1573 por ejemplo la construcción del acueducto de Usseira que ves según llegas a Obidos.

Acueducto de Usseira a la entrada de Óbidos. Llega hasta las murallas

Un chupito de Ginja

Aquí se produce la famosa Ginja de Óbidos, uno de los productos tradicionales portugueses por excelencia. Su particular microclima favorece el desarrollo de la ginja (guinda ácida), que da un licor de aroma intenso, algo agridulce y perfumado, hecho a base de aguardiente, azúcar y canela. Descubierta la ginja por los romanos que ya elogiaban su sabor, se cree que esta bebida surgió de algún convento próximo en el siglo XVII.

Rica Ginja de Obidos

Rica Ginja de Obidos

Las instituciones religiosas en este periodo desempeñaron un papel fundamental en la gastronomía de esta región con sus variados dulces conventuales y producción de licores.  Dada la popularidad del licor cada vez hay cada vez hay más empresas y bodegas produciéndolo, encontrándose prácticamente en  todos los bares, comercios y puestos callejeros.

Punto de encuentro cultural

Óbidos es una localidad muy dinámica, con un gran número de actividades culturales y de ocio que se celebran a lo largo del año, lo cual la hace muy atractiva para los visitantes. De todos ellos destacan:

  • Fiesta de Semana Santa: Por sus estrechas calles se recrean los pasos del Vía Crucis y sus conciertos de música sacra. Pequeñas capillas laterales a las salidas de las iglesias de composiciones sencillas se abren al público y viven sus momentos álgidos en estos días.

    En Semana Santa las iglesias se decoran con flores y las pequeñas capillas exteriores se engalanan.Todo el sentimiento, pasión y fervor popular afloran en esta época del año convirtiendo Óbidos en un destino único para vivir sus tradiciones

    En Semana Santa las iglesias se decoran con flores y las pequeñas capillas exteriores se engalanan

  • Gran Mercado Medieval del 12 Julio al 5 Agosto, donde se realiza una gran recreación histórica. Un “ambiente fantástico” en el que se realza el conjunto histórico, trabajos de artesanía y productos locales, al son de representaciones itinerantes, pasacalles y músicos que transportan al visitante a otra época.

Óbidos se traslada a la Edad Media

Óbidos se traslada a la Edad Media

 

  • Festival Internacional de Piano en Agosto, el Festival de Música Antigua en Octubre, y para los más golosos el Festival Internacional del Chocolate, (13-22 Abril), donde las recetas son degustadas y juzgadas por un jurado de especialistas.

Alrededores de Óbidos

Después de la visita puedes aprovechar el resto de la jornada para conocer extramuros un curioso santuario hexagonal del Senhor da Pedra, y los vestigios de la villa romana de Eburobrittium. Fue descubierta en 1994 haciendo las carreteras IP6 e IC1. Su dimensión atestigua que se trataba de una metrópolis por el foro y el complejo termal descubierto. Por su proximidad con la laguna de Óbidos, debió funcionar como puerto comercial. El Museo Municipal de Óbidos alberga los restos encontrados como piezas cerámicas y vidrio, fíbulas y otros adornos.

Otras localidades a conocer son Bombarral, Caldas da Rainha y Lourinha con su exclusivo Aguardiente DOC y Museo Paleontológico, ya que la zona tiene abundantes restos de organismos fosilizados, junto con Dino-Parque el parque temático para los más pequeños.

Si eres más de naturaleza, entonces dirígete a la costa o la laguna salobre de Óbidos, un vivero de pescado riquísimo y propicio para el senderismo. Se encuentra a 14 km. de distancia y es muy popular para navegar y pescar. Antiguamente se celebraban aquí los “picnics” reales.

Playas, solitarias y magníficas

Playas grandes solitarias y magníficas

Y para disfrutar de playas grandes de arena blanca, el litoral tiene una gran variedad de playas repartidas por toda su extensión:

  1. Buen Suceso: Extenso arenal que rodea las márgenes de la laguna hasta la apertura del Océano Atlántico (a partir de aquí está más indicada para surferos por ser aguas bravas). Son superficies de agua poco profundas, sin viento e ideal para familias con niños. Amplias zonas de aparcamiento y pasarelas de madera para acceder a la playa. Enfrente, al otro lado del estuario, están las conocidas playas de Foz de Arelho.
Carretera de Camino al Faro. Islas Berlengas al fondo

Carretera de Camino al Faro. Islas Berlenga al fondo. Las excursiones de día salen desde Peniche

  1. Cortiço, Estrela, Fincha Grande, Barroco da Adega y Pico da Antena: Se llega por pequeños caminos que desde sus acantilados de margas y areniscas descienden hasta la costa.
  2. Covões: Extenso arenal que va desde la laguna de Óbidos en dirección a Baleal. Solo para lobos solitarios y amantes de playas salvajes.
  3. Praia d’el Rey, rodeada de acantilados. Se integra en el desarrollo turístico del Hotel Marriott Golf Beach Resort.

Para finalizar Peniche, rodeada parcialmente por murallas del siglo XVI. En los días claros se divisan las islas Berlenga a 10 Km de la costa, (Feelingberlenga – Largo da Ribeira, Marina de Peniche (+351) 916 209 659) auténtico santuario de la naturaleza de rocosos fondos marinos con rica flora y fauna marina, y merodear por el fuerte de S. Juan Bautista.

Escola de Surf Peniche

Escola de Surf Peniche

Surfistas de todo el mundo en sus caravanas se congregan en torno a la Praia de Baleaen Peniche para meterse de lleno entre sus olas. Gracias a su oleaje y viento, sus playas son ideales para practicar todo tipo de deportes de viento y agua.

 

Localización