La pétrea Guarda

Guarda, a tan solo 40 km de Fuentes de Oñoro (Salamanca), y muy cerca del montañoso Parque Natural de la Sierra de Estrela pasa por ser la ciudad más alta de Portugal (1.050 metros de altitud).

Queso de la Sierra de Estrela DOC

Se han encontrado restos prehistóricos y de asentamientos romanos. De época más reciente son los restos de los lienzos de murallas, puertas de acceso y torres como la Torre dos Ferreiros, próxima a la Catedral, y el Torreón del Castillo (Torre de Menagem), que enmarcan la ciudad.

Vista del centro histórico desde Torre dos Ferreiros

Empezamos nuestro paseo por la plaza Luis de Camões o Praça Velha, que está rodeada de edificios de una sola planta, algunos de ellos con soportales y blasones.

La Catedral gótica que verás en esta plaza, y cuya construcción se prolongó durante casi un siglo y medio, contiene todos los elementos constructivos de la época (arbotantes, pináculos y gárgolas), mostrándose sólida, grande, imponente y austera, y que más que una iglesia casi parece una fortaleza.

En la Praça Luís de Camões, sobre un alto destaca la Catedral

Puerta de acceso manuelina

Columnas entorchadas enmarcan la nave principal

Detalle de las bóvedas de crucería

Frente a la Catedral está el Solar de Alarcão (1686), claro ejemplo de arquitectura civil con una capilla anexa a la casa. Su excelente ubicación, permite que en Semana Santa se celebre en su galería una de las estaciones del Vía Crucis Viviente, recreando así el momento en que Jesús comparece ante el Sanedrín en casa del Sumo Sacerdote Judío Caifás.

Fachada del Solar de Alarcão, en el pasado perteneció a la familia de Alarcão, y hoy es un alojamiento turístico.

Por una calle que desemboca a la Plaza Camões verás la bonita tienda de Casa Espigado (rua da Torre, 21), fundada en 1916  y que es uno de los comercios más emblemáticos de Guarda, en especial en lo relacionado con la artesanía de utensilios y menaje de cocina en zinc, cobre y madera, como sus aceiteras y regaderas en chapa de zinc o sus cataplanas y moldes en cobre.

Imagen de la centenaria «Casa Espigado», toda una institución en Guarda

Paseando por sus calles hemos descubierto un par de iglesias barrocas como la iglesia de la Misericordia, con trabajados altares y púlpito, la de San Vicente, con murales de azulejos sobre la vida de Cristo, así como el pelourinho. Su ubicación original era en la Praça Velha pero ya en el s. XX se reubicó  al lugar donde lo vemos hoy.

Pelourinho (s. XV) en el  Largo João de Almeida

Vista del animado Largo João de Almeida, centro de reunión local rodeado por varias pastelerías y cafetines.

El centro histórico conserva aún hoy huellas de la antigua judería que se creó en el siglo XIII con unas pocas familias. El rey Don Dinis los igualó jurídicamente con los cristianos, lo que se tradujo en un aumento de la población (en el s. XIV había ca. 200 personas y ya en el XV entre 600 y 800), una mayor recaudación de impuestos, y una mayor participación en la vida comercial, básicamente en oficios artesanales (comerciantes de paños, sastres, curtidores, orfebres, médicos, etc.)

Placa que anuncia que estás en el antiguo barrio judío

Sus viviendas eran bajas, con ventanas pequeñas, y solían tener dos puertas (la mayor era la del negocio y la pequeña conducía a la casa).

Pero también las había más notables, como este edificio del siglo XVI, que goza de protección municipal, cuya parte baja fue almacén destinado a fines comerciales y la superior la vivienda de sus propietarios. El “Restaurante Belo Horizonte” en el Largo de São Vicente, frente a la Iglesia, ocupa hoy este espacio.

El restaurante “Belo Horizonte”, que ya ha alcanzado el calificativo de clásico, es agradable y de trato familiar, y una magnífica opción para comer. La carta es bastante completa en cuanto a carne y pescado (especialmente bacalao y pulpo). Ofrecen un buen vino de la región del Duero y de Dão, y los postres son los caseros de toda la vida.

Calle medieval en la judería. Al fondo la iglesia de S. Vicente

Sancho I, segundo rey de Portugal. Se le conocía como “El Poblador”, por favorecer la repoblación de territorios en sus guerras fronterizas contra la corona leonesa, pero también era un rey  poeta.

Por sus calles repararás en marcas y cruces hechas en los edificios. Se trata de la “Ruta de las Marcas Mágico Religiosas”. Se cuenta que las hicieron los cristianos nuevos y otros dicen que se trata de la señal de purificación de un espacio anteriormente habitado por judíos y posteriormente por familias cristianas.

El antiguo barrio judío, con un espacio delimitado, estaba situado intramuros y pegado a la muralla, cerca de Porta D’El Rei, una de las puertas de acceso a la ciudad.

El Museo de Guarda, en el centro de la ciudad, está instalado en el antiguo Seminario y Palacio Episcopal (s. XVII), y expone especialmente objetos arqueológicos, numismática romana y esculturas (s. XVI-XVIII).

Sólido y sobrio era el Antiguo Palacio Episcopal y Seminario. (s. XVII)

Pequeño parque frente al Palacio Episcopal

Escultura de bulto «Virgen sentada con el Niño» en piedra calcárea policromada. Autor desconocido. Siglo XVI-XVII.

También hay bonitas casas y comercios, con nuevos aires arquitectónicos, que van incorporando el color y alternando los materiales a medida que nos adentramos en el siglo XX.

Para finalizar citaré que en estas tierras se entrecruzan varias rutas dignas de conocerse como son 1) la ruta de las Aldeas Históricas con las cercanas Castelo Mendo y Castelo Bom, 2) la ruta de los Castillos Fronterizos y Juderías como Trancoso, Pinhel y Almeida (con su baluarte de estrella asimétrica) o 3) el viaje a la prehistoria visitando el Parque Arqueológico do Vale de Côa, un rico yacimiento de arte rupestre al aire libre. Son sin duda, unas opciones estupendas para completar tu viaje.

 

 

 

Otro dia en Braga (Parte II)

Detalle de espejo Barroco Braga

Decía en mi último post que Braga no es todo lo conocida que merece, entre otras cosas creo que por la costumbre de viajar rápidamente, y tratar de ver en un día lo que merecería cuatro o cinco. Y es que Braga da para mucho más de un día, en una visita apresurada. Todo lo que ofrece la convierte en un destino ideal para un viaje de fin de semana largo.

Ya mencioné la concurrida rua Souto, que comienza en Porta Nova y acaba en la Plaza República. En este recorrido pasarás por el antiguo el Palacio Episcopal, hoy Rectoría de la Universidad de Minho, con un chafariz (fuente) en medio.

Rectorado Universidad de Minho Braga

El acceso a su sala capitular es libre. El Ayuntamiento, a la vuelta, tiene una muy bonita fachada barroca que mira al antiguo Palacio Arzobispal, hoy biblioteca y archivo de la ciudad. En aquellos tiempos donde la intervención y poder de la Iglesia era muy alto, la norma no escrita impedía que los edificios civiles tuvieran mayor empaque que los religiosos.

De frente nos tropezamos con la Casa das Bananas. un lugar muy concurrido sobre todo en Navidades. Su dueño, Manuel Rio, para atraer clientela, convirtió hace más de tres décadas este antiguo almacén de plátanos en un pequeño negocio donde se bebía vino moscatel de Setúbal. Lo que empezó siendo una tradición familiar y de amigos, es hoy una costumbre de los bracarenses de tomar una copa con un plátano en el «Bananeiro».


Explorando sus calles adyacentes descubrirás otros edificios interesantes, como el jardín de Sta. Bárbara junto al Palacio Arzobispal (siglo XIV), hoy Biblioteca y Archivo. Como curiosidad si miras detenidamente el edificio verás un toque discordante. En la primera mitad del siglo XX se efectuaron obras de restauración, dotando a los paños de la muralla de un ostensible toque medieval, con la incorporación de saeteras,

Palacio Arzobispal y Parque Sta. Barbara en Braga

Al lado, el excepcional emplazamiento del café Lusitana (Rua Dr. Justino Cruz, 127Folhado del café Lusitana (Rua Dr. Justino Cruz, 127) Braga). Su terraza es una de las más frecuentadas los días soleados, gracias a su singular localización con vistas. Si es por la mañana acompaña tu cafezinho con un pastelito; pero durante la tarde con el famoso “lanche” (merienda), haz como en Roma y pídete un café con unas torradas (pan tostado con mantequilla) o un folhado (aguja de hojaldre).

Tu paseo te llevará hasta la ajardinada Plaza de la República, considerada el corazón de la ciudad, y presidida por una enorme fuente y jardines. Aquí, en las arcadas de la rua do Castelo, se celebra los 4º y 5º sábados de cada mes un mercado de antigüedades y objetos de coleccionismo.

Mercadillo Antiguedades. Rua Castelo. Braga

Mercadillo Antiguedades. Rua Castelo. Braga

Mercadillo Antiguedades. Rua Castelo. Braga

Es una buena opción para hacerte con algún recuerdo original o “pechincha” (ganga). Entra en el café Vianna, un lugar con mucha historia, lugar de encuentro de los escritores Eça de Queiróz y Camilo Castelo Branco, y durante la Guerra Civil española, por ser lugar de encuentro de simpatizantes republicanos.

Vianna Cafe, Braga. Pza Republica

En esta plaza nacen dos grandes avenidas. Una es la Avenida da Liberdade, construida durante el gobierno del presidente Salazar, cuando se tomó la decisión de construir una avenida, entendida como una vía ancha, elegante y atractiva, de transición hacia una ciudad metrópoli (posiblemente a semejanza de la homónima lisboeta).

Teatro Circo y Edificio Zara. Avda Liberdade

Teatro Circo y Edificio Zara. Avda Liberdade

Se demolieron casas y se la dotó de zonas ajardinadas como la vemos hoy. Verás el Teatro Circo, para satisfacer la demanda de la clase acomodada de disponer de un espacio cultural, y otras bonitas fachadas de los años 30, como el edificio donde está el imperio Zara o la Farmacia Brito (Avda Liberdade 709 y 777 respectivamente)

Farmacia Brito en la Avenida Liberdade, una de las principales avenidas de la ciudad

Farmacia Brito en la Avenida Liberdade, una de las principales avenidas de la ciudad

Braga, tras Lisboa y Oporto, es la tercera ciudad más poblada de Portugal con más de 180.000 habitantes, y una de las ciudades económicamente más dinámicas del país. Posiblemente hayan contribuido a ello su excelente localización geográfica, la existencia de dos universidades, laboratorios, viveros tecnológicos y centros internacionales de investigación internacional, y el encontrarse en una región que pasa por ser una de las más eficientes del país.

Aquí se encuentra el Euro Cluster de Vila Nova de Famalicão, que es un gran centro industrial textil. Cuenta con fondos Feder y está especializado en la innovación continua del mundo del textil, ropa técnica y moda.

Boutique multimarca Antónia Lage (Rua D. Afonso Henriques, 110-112)

En el marco de su plan de expansión, grandes cadenas mundiales como Ikea y Primark han abierto aquí recientemente sus puertas. También hay potentes centros comerciales, y paseando por el centro urbano, he visto tiendas de conocidas marcas para nosotros como Purificación García, Bimba y Lola, Zara, Gant, Sephora, etc.., conviviendo con tiendas multimarcas de prestigio internacional (Valentino, Prada, MiuMiu, etc), multi espacios conceptuales y tiendas de artesanos de toda la vida. Todo un popurrí de tiendas en una ciudad que poco a poco, al igual que LIsboa y Oporto en su momento, está comenzando a vivir un interesante movimiento creativo, y en algunos casos “muy cool”.

Confección artesanal de alfombras

Confección artesanal de alfombras. R. Dom Frei Caetano Brandão.

La otra gran avenida es la Avenida Central, donde a mano izquierda verás el Museo Nogueira da Silva, con una colección de pintura, escultura y artes decorativas. Tiene un bonito jardín interior de estilo francés, con fuentes y paños de azulejos. A derecha pasarás por la Iglesia de los Congregados, la universidad de Minho hasta llegar a Casa Rolão, un palacete rococó que perteneció al francés Carlos Rolão que hizo su fortuna como fabricante y vendedor de seda.

En la planta baja se encuentra la librería Centésima Página, tan querida para la ciudad, donde no sólo conviven libros, sino que hay distintos ambientes para relajarse y tomar un café o disfrutar del jardín. Los dos pisos superiores los ocupa Braga ID Concept Store, que merece una parada aunque estuviera vacío.

Este multiespacio presenta el maridaje perfecto entre arte contemporáneo, moda y accesorios para la casa, todo ello “Made in Portugal“de muy alto nivel, y que espera marcar tendencia entre el público más moderno de Braga.

Piezas utilitarias de Oficina de Formiga, Aveiro

Piezas de Oficina de Formiga, Aveiro

Zapatillas de João Stattmiller.

Zapatillas de João Stattmiller. con un diseño único y exclusivo. Fuente: Bragacool

Ropa de diseño como Pé de Chumbo, Luís Buchinho, Greg’s Scarf, À Capucha, las divertidas zapatillas de João Stattmiller, junto con accesorios para la casa como Oficina de Formiga, de los cuales me declaro súper fan con sus platos de flores y figuras, capaces de alegrar cualquier mesa o rincón, Mónica Santos, Lagrima, las cuberterías de Cutipol y, pequeños objetos para llevar de recuerdo gracias al consejo de sus dueños.

Aún son visibles sus maravillosos frescos, estucos y puertas originales que poco a poco y con mucho mimo se están restaurando sin restar protagonismo a las piezas originales; organizan eventos muy variados y exposiciones temporales de artistas, joyeros o escultores.

 

Para comer descubre como hice yo a Retrokitchen, con decoración acogedora y trato familiar. La prioridad máxima de Rui y su equipo es ofrecer una carta reducida con materia prima de mucha calidad. Déjate sorprender por sus platos del día, y no dejes de probar el magnífico tinto de la casa “Repto” de Murça, Duero. Ah, conviene reservar ya que el espacio es pequeño (Rua do Anjo, nº 96).

No olvides visitar el Palacio aristocrático de los Biscainhos (XVII-XVIII), con bonito arte mobiliario y artes decorativas, magníficos jardines con fuentes y estatuas (inspirados en los franceses), cocheras y cocinas. Los jardines son de acceso gratuito en horario de museo.

A poco más de media hora de la ciudad, si quieres ver playas infinitas, conduce hasta Apulia, que forma parte del Parque Natural de la Costa Norte, una zona protegida con bonitas dunas. Para comer pescado muy fresco y de calidad debes ir a Adega do Agostinho, un lugar popular entre los locales de la zona, muy concurrido y siempre lleno (no reservan). Es magnífico su lenguado con una guarnición de grelos, patatas cocidas o el plato de costelinhas (chuletas de cerdo). Su excelente ubicación próxima a la playa, es ideal para dar un paseo después de comer. (R. do Funil 7, 4740-056 Apúlia, Tel. +351 253 981)

Pero también hay inspiración vanguardista combinada con diseño urbano del siglo XIX, y así lo vemos en el Chalet de las Tres Esquinas, próximo a las murallas romanas. Con su aspecto alpino, este anexo a un palacete fué encargado por un portugués que hizo las Américas en Brasil, influenciado por los centroeuropeos que allí vivían haciendo su segunda revolución industrial en importantes colonias como Joinville y Novo Petrópolis, donde vivió el escritor Stefan Zweig.

Esta restauración junto la apertura de restaurantes (Brac, Casa do Pasto) y otros negocios como VIntage Alternative Store, que fomenta el coleccionismo, especializado en “scandi” con precios asequibles, lo convierten en una nueva calle de moda en Braga, que ha impulsado la recuperación y dinamización de la zona. ¿Dónde? En R. Dom Frei Caetano Brandão.

Finalmente, si aún tienes tiempo deberías ir a la vecina Guimarães, (la cuna de Portugal), donde Alfonso Enríquez fue proclamado rey en 1139 y que hoy es una tranquila ciudad de provincias, con un castillo, edificios barrocos y un bonito centro histórico de traza medieval.

La Sorprendente Braga (Parte I)

Celosias Palacio Raio Braga

Braga es una ciudad repleta de tesoros arquitectónicos, conocida sobre todo por ser el mayor exponente del estilo barroco en Portugal. El estar asentada sobre una vasta formación granítica, evitó que sufriera las consecuencias del devastador terremoto de Lisboa (1755). Hoy, la vida gira alrededor de la Catedral (su broche arquitectónico), un rico casco antiguo y un bullicioso ensanche con potentísimo comercio; todo en un pañuelo, que puedes recorrer perfectamente a pie. Una auténtica sorpresa.

Catedral Braga

Tiene más de 2.000 años de historia, ocupada ya por los celtas en la Edad de Hierro (castros como Citania de Briteiros), y luego por los romanos fundando Bracara Augusta, sede administrativa del Imperio.

Con una importantísima Archidiócesis (la más antigua de Portugal desde el siglo XII), se la conoce como “la Roma Portuguesa”, no sólo por el alto número de edificios religiosos, sino también por ser el mayor centro de estudios religiosos del país, contando con dos importantes Universidades.

Llaman la atención los arcos de piedra construidos por encima de la torre. Según parece, se deben a un intento de «mejorar la arquitectura de la Catedral«, en la época del Salazar.

Torre Catedral de Braga

La  Catedral (románica, con trazas de gótico y barroco).con un órgano espectacular,  la Iglesia de Sta. Cruz y la del Hospital, entras otras, no dejan indiferentes en ninguno de sus detalles, y junto con el gran número de plazas, fuentes y zonas ajardinadas, hacen que nuestro paseo sea un continuo descubrimiento.

Iglesia de San Marcos o del Hospital. Braga.

Iglesia de San Marcos o del Hospital. Actualmente funciona una farmacia en el mismo lugar donde durante muchos tiempo estuvo funcionando la del Hospital.

En las afueras de Braga está el Santuario barroco de Bom Jesus do Monte. Construido en el siglo XVII, da una idea de la importante economía que tenía ya entonces. Atrae a penitentes que suben una inmensa escalinata que simula un viaje espiritual a las alturas, adornada con fuentes que representan los cinco sentidos.

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Puedes subir los 670 escalones a pie, o bien en el funicular más antiguo de Europa (1882), que funciona por contrapesos de agua y que en 3 minutos te sube a la gran explanada donde se alza  la iglesia.

Funicular

Cerca también están el benedictino Monasterio de San Martín de Tibaes y la espectacular capilla visigótica de San Fructuoso de Montelios, destruida por los árabes y reconstruida en el siglo XI.

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La ciudad tiene innumerables rincones y puntos con identidad propia, como el Arco de Porta Nova, construido sobre restos de la muralla romana, y la peatonal rua Souto que es la principal calle comercial.

Porta Nova.

Es ideal para deambular y realizar compras. Por esta zona se concentran los bracarenses durante el día, en torno a cafés como «A Brasileira«, una reliquia en la ciudad, integrada en un bello edificio antiguo.

braga edificio a brasileira

A Brasileira

Desayuno en A Brasileira

Ricos cafés, pasteles y dulces, en un ambiente cosmopolita, con decoración modernista y mobiliario original. Es de esos lugares al que vas y siempre vuelves. (Largo do Barão de São Martinho 17).

A la vuelta de la esquina, no te pierdas la curiosisima Casa dos Crivos (Casa de las Celosías) donde toda la fachada es una celosía de madera, que permitía a los habitantes de la casa ver sin ser vistos. Refleja el dominante fervor religioso y de recogimiento que se estilaba en el s. XVII. Hoy es un espacio cultural público. (Rua São Marcos, 94).

Casa dos Crivos, rua Sao Marcos 94 Braga

Celosias Casa dos Crivos. Rua Sao Marcos, Braga

Para comer, está el valor seguro de «Restaurante Cozinha da Sé» al lado de la Catedral. Bordan el Bacalao a Broa (bacalao con maíz), los asados y el “Arroz de Tamboril” (arroz de rape). (R. Dom Frei Caetano Brandão, 95).

cozinha da se braga

En cuanto a construcciones civiles está el Palacio do Raio (1754) con su impactante rococó. Primero fue propiedad de un comerciante y caballero de la Orden del Temple, y luego de Miguel José Raio, que hizo su fortuna en Brasil y luego fundó aquí el Banco do MInho.

BRAGA PALACIO RAIO

Hoy pertenece a la Santa Casa da Misericordia, institución benéfica fundada en el siglo XV para dar apoyo a enfermos y discapacitados, y que tiene el monopolio del juego en Portugal. Dentro acoge una interesante muestra de arte sacro.

fachada Palacio Raio

Como excursiones por los alrededores, sin duda hay que visitar Guimarães y Viana do Castelo.

Hay mucho más que contar y que ver en Braga. Pero eso será objeto del próximo Post.