A poco más de una hora de Lisboa en dirección norte, se sitúa Caldas da Rainha (90 km), un destino ideal para disfrutar de sus aguas termales. Pero también se impone una visita a la cercana y preciosa villa medieval de Óbidos, uno de los pueblos más bonitos de Portugal.
A sólo 8 km de Caldas da Rainha está la estupenda playa de Foz de Arelho, destino habitual de muchos lisboetas en sus vacaciones. Sus playas son largas y completamente abiertas al mar, lo que implica tomar precauciones durante el baño si hay oleaje.
Origen de Caldas da Rainha
Caldas da Rainha se fundó en el siglo XV por la reina Leonor, prima de nuestra reina Isabel I de Castilla. Según parece, acompañaba a su marido el rey Joao III en dirección a Batalha, y pasando cerca de unas caldas de agua caliente vio a unas personas inmersas en ellas. El grupo de gente le dijo que aquellas aguas remediaban sus dolencias y sanaban. A la visto de ello, la reina mejoró las condiciones para utilizar las termas.
También es un importante centro industrial cerámico debido a la abundancia de arcilla que hay en la zona. De aquí es la archiconocida loza decorativa de Caldas da Rainha, inspirada en motivos naturalistas.
De entre todos los artistas que vivieron en este «cluster cerámico», el más popular sin duda, fue Rafael Bordallo Pinheiro por sus coloridas vajillas en forma de verduras y frutas. Sus piezas han pasado de la cocina de la abuela a las casas más »trendy». No se hizo millonario entonces, pero posiblemente sea hoy, cuando su marca goza de una envidiable salud.
Un Caldas da Rainha para Chuparse los Dedos
Caldas da Rainha es conocida por sus vinos y gastronomía con productos del mar y de la tierra, pero sobre todo por su repostería tradicional, donde la combinación de sabores «de toda la vida» con la calidad de los productos, dan como resultados ricos y sabrosos dulces elaborados como antaño: «Cavacas de Caldas», «Beijinhos» y «Trouxas de Ovos».
Los «Suspiros de Amêndoa» son unos almendrados elaborados a base de merengue con almendras, horneados y de textura crujiente.
Acompañados de una Ginjinha, un Carcavelos que es un vino generoso de la zona, o de un vino de Oporto, es el complemento perfecto para la sobremesa y el café.
Las Cavacas, un Dulce con Historia
Las «Cavacas» de Caldas son los dulces más populares, y que generan una gran atracción entre los turistas y de aquellos que vienen a seguir tratamientos termales. Su origen se remonta a finales del siglo XIX en la cercana aldea de São Gregório, donde nacieron las hermanas Rosalina y Gertrudes Carlota. Ambas eran reposteras en la corte del rey D. Carlos I (antepenúltimo rey de Portugal, asesinado en Lisboa en 1908).
Tras el regicidio regresaron al pueblo, y comenzaron a vender en las inmediaciones del Balneario de Caldas da Rainha los mismos dulces que le hacían al rey.
Esta vez su público era el creciente turismo termal de la «Belle Epoque», que se había puesto de moda, gracias a las constantes visitas de la familia real y de la alta sociedad portuguesa. Desde entonces, las «Cavacas» junto con las lozas de Bordallo Pinheiro se han convertido en el símbolo de la ciudad.
Las «Cavacas» tienen una forma redondeada, están hechas de masa choux, quedando ligeras, esponjosas y huecas por dentro. La parte superior tiene una glasa blanca, es resistente y crujiente. Se caracteriza por estar aromatizada con un ligero sabor a limón. Los «Beijinhos» también llamados «Cavaquinhas» de la misma época, son una réplica de las Cavacas, pero en formato mini y con una fina cobertura de azúcar y limón.
Pastelerías Centenarias: Décadas dedicadas a los Oficios del Dulce
La pastelería Machado a pocos pasos del Parque D. Carlos I, presume de ser la más antigua de Caldas da Rainha e incluso de Portugal. Comenzó su actividad en el siglo XVIII (antigua «Casa Fausta») y su interior mantiene aún la estética de los años 50, lo mismo que el papel y cajas de envoltorio. En sus mesas se gestó parte de la actividad artística e intelectual de esta ciudad. Además, tiene la particularidad de que la fachada está decorada con azulejos diseñados por Manuel Gustavo Bordallo Pinheiro, hijo del artista Rafael Bordallo Pinheiro.
Con sólo azúcar y yemas de huevo, sabiamente elaboradas y con bastante paciencia y tiempo, se hacen las “Trouxas de Ovos”. No se conoce su origen de ni cuándo aparecieron exactamente, pero a finales del siglo XIX el escritor Eça de Queiroz ya elogiaba este exquisito dulce conventual.
La Pastelería «Baia, O Rey das Cavacas» frente al Hospital Termal lleva la friolera de tres décadas elaborando confitería tradicional que aún conserva técnicas de producción manual. De su obrador salen «Cavacas» y «Beijinhos», aunque las «Trouxas de Ovos» son realmente su producto estrella.
Dulces Tradicionales en el Mercado de Caldas da Rainha
Y finalmente, el colorido y pintoresco Mercado al aire libre de la Praça da Fruta que lleva asentado en el mismo lugar desde el siglo XV, atrayendo a productores agrícolas locales con sus productos más frescos y más genuinos. Antiguamente, las antiguas «Cavaqueiras» vendían sus «Cavacas» en grandes cestas de mimbres en la estación del tren, lugares de paso, romerías y por supuesto en el Mercado.
Hoy, son unos cuantos puestos los que ofrecen los dulces regionales, entre los que destaca el Pastel de Feijão. Originario de la cercana ciudad de Torres Vedras, tras este exótico nombre se esconde una masa hecha a base de alubia blanca -prácticamente inapreciable- almendra rallada, yema de huevo, azúcar y limón, y que aunque resulte sorprendente, agrada a todo el mundo.
Direcciones de Pastelerías en Caldas da Rainha
- Pastelaria Machado: R. de Camoes, 41
- Baia, O Rei das Cavacas: R. da Liberdade, 33
- Mercadillo diario de 07.00-15.00 en la céntrica Praça da República (conocida como Plaza de la Fruta)
Posts Relacionados
El interesante triángulo de Caldas da Rainha-Foz de Arelho-Óbidos
Óbidos, una de las joyas de la corona lusa
Caldas da Rainha, romance con la cerámica portuguesa con outlets incluidos
Rafael Bordallo Pinheiro, genio y figura hasta la sepultura